La Universidad Central de Venezuela, históricamente epicentro de la protesta en el país, vuelve a encenderse con movilizaciones estudiantiles y docentes en contra del gobierno de Delcy Rodríguez. Los estudiantes exigen libertades políticas y mejoras económicas, mientras que la nueva ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, ha hecho llamados para mantener canales de diálogo con los manifestantes. Este nuevo ciclo de confrontación refleja el descontento acumulado en la comunidad universitaria frente a la situación política y económica del país.
Miguelángel Suárez, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), escaló significativamente la confrontación al lanzar un ultimátum al Ejecutivo nacional el pasado 13 de mayo. Suárez exigió la liberación de todos los presos políticos, cifra que alcanza aproximadamente 457 personas según reportes de la ONG Foro Penal. El líder estudiantil otorgó un plazo de 15 días para que el gobierno, encabezado por Delcy Rodríguez como presidenta encargada y su hermano Jorge Rodríguez como jefe del Parlamento, se siente a negociar con la sociedad civil sobre este tema crítico.
El ultimátum fue lanzado tras encabezar una manifestación exigiendo justicia por la muerte del preso político Víctor Hugo Quero Navas, quien falleció el 24 de julio de 2025, pero cuya muerte fue ocultada hasta el pasado 7 de mayo cuando el Ministerio del Servicio Penitenciario lo informó oficialmente. Suárez fue categórico en sus declaraciones, afirmando que "no existe paz alguna cuando en este país existen presos políticos". En caso de no obtener respuesta favorable, el líder estudiantil advirtió que el movimiento estudiantil nacional y la juventud responderán con movilizaciones masivas hasta lograr la liberación de todos los detenidos por motivos políticos.
Paralelamente, los docentes universitarios también han escalado sus demandas económicas. La Asociación de Profesores de la UCV anunció la convocatoria de un paro nacional de 24 horas para el 19 de mayo en exigencia de salarios dignos. Aunque la presidenta encargada Rodríguez anunció el 30 de abril un incremento del ingreso mínimo integral de 190 a 240 dólares, el salario mínimo permanece congelado desde hace cuatro años con un valor equivalente a menos de 30 centavos de dólar, cifra que afecta directamente las prestaciones laborales de los trabajadores universitarios. Esta acción docente se suma al descontento estudiantil, creando un frente de presión simultáneo sobre el gobierno.
Fuente: Infobae VE — Ver nota original