Régimen desacredita a Alex Saab: contradicciones sobre nacionalidad venezolana

Régimen desacredita a Alex Saab: contradicciones sobre nacionalidad venezolana

La deportación de Alex Saab a Estados Unidos ha generado una profunda contradicción interna dentro del aparato chavista. Durante una rueda de prensa, Diosdado Cabello aseguró que Saab "no es venezolano" y afirmó que el empresario colombiano utilizó "una cédula falsa" desde 2004. Según el dirigente chavista, Saab "siempre presentó una cédula venezolana que no es una cédula legal, que no tiene ningún tipo de sustento en el Saime". Esta declaración oficial ha dejado al descubierto una cadena de inconsistencias que ahora cuestiona directamente la credibilidad de instituciones controladas por el régimen.

La narrativa de Cabello presenta un problema fundamental para la coherencia oficial: si Saab portaba documentación fraudulenta durante más de veinte años, surge la pregunta inevitable sobre cómo logró acceder a posiciones clave dentro del Estado venezolano. El empresario no solo fue ministro del régimen, sino que participó activamente en negociaciones internacionales representando al Estado venezolano y ejerció su derecho al voto en procesos electorales sin que autoridad alguna detectara la supuesta irregularidad. Esta versión de los hechos pone bajo sospecha directa a los órganos de identificación que históricamente han estado bajo control chavista.

Más allá de documentos ordinarios, Saab utilizó pasaportes venezolanos emitidos formalmente por el Saime durante años, incluyendo al menos un pasaporte diplomático expedido bajo el mandato de Nicolás Maduro. El Saime depende directamente del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, cartera controlada por Diosdado Cabello desde 2024, lo que complica aún más la explicación del régimen. La nueva narrativa del número dos del Psuv compromete directamente a funcionarios del Saime, Cancillería y organismos de inteligencia que presuntamente protegieron a Saab, lo exhibieron como diplomático oficial y promovieron campañas internacionales exigiendo su liberación cuando fue arrestado en Cabo Verde en 2020.

Durante años, el chavismo construyó una narrativa heroica alrededor de Saab, llenando a Caracas de murales, pancartas y propaganda oficial bajo el lema "Libertad para Alex Saab". El régimen lo presentaba como "enviado especial" y como víctima de persecución estadounidense. Sin embargo, al desacreditar ahora su nacionalidad venezolana, el gobierno crea un vacío de responsabilidades que ningún funcionario chavista parece dispuesto a asumir. La contradicción entre la defensa internacional de Saab como venezolano durante años y su actual negación de nacionalidad evidencia las fracturas internas de un aparato estatal donde la verdad oficial cambia según las conveniencias políticas del momento.

Fuente: La Patilla — Ver nota original

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