El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, afirmó que la recuperación económica del país dependerá en gran medida de crear un entorno jurídico y regulatorio confiable que inspire seguridad a los inversionistas. A través de redes sociales, el diplomático estadounidense enfatizó que Venezuela requiere condiciones que permitan el establecimiento de empresas de alta calidad interesadas en contribuir al desarrollo económico nacional. Este planteamiento forma parte del plan de tres fases impulsado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio.
Durante la semana, Barrett sostuvo reuniones con representantes de distintas organizaciones vinculadas a sectores estratégicos como energía, finanzas y negocios. Entre las entidades consultadas se encuentran GE Vernova, la plataforma de financiamiento Cashea, la Cámara Petrolera de Venezuela, la Asociación Venezolana de Procesadores de Gas y la Asociación de Hidrocarburos. El objetivo de estos encuentros fue conocer las perspectivas del sector privado sobre las oportunidades de inversión y reconstrucción económica en el país.
Barrett destacó particular interés en sectores fundamentales como petróleo, gas y generación eléctrica, que considera pilares para la recuperación del país. El diplomático señaló que el sector privado está preparado para transformar Venezuela si existen garantías legales y estabilidad institucional. Empresas nacionales e internacionales han manifestado disposición a participar en un eventual proceso de reactivación económica, siempre que haya reglas claras para operar.
Estas declaraciones se producen en medio de la profunda crisis económica que enfrenta Venezuela, caracterizada por años de recesión, desplome petrolero y dificultades para captar inversión extranjera. La posición de Estados Unidos evidencia sus expectativas de cambios institucionales que permitan reabrir oportunidades comerciales en el país. La creación de ese entorno regulatorio confiable se presenta como requisito fundamental para cualquier proceso de recuperación económica en el mediano plazo.