Un tribunal federal de Estados Unidos condenó este viernes a cuatro hombres por conspirar en el asesinato del expresidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021. Los condenados son el venezolano-estadounidense Antonio «Tony» Intriago, propietario de la empresa de seguridad CTU Security con sede en Doral, Florida; Arcángel Pretel, nacido en Colombia; el ecuatoriano-estadounidense Walter Veintemilla; y el haitiano-estadounidense James Solages. Todos estaban vinculados a la empresa Counter Terrorism Unit Federal Academy, con base en Miami, según reportaron The Miami Herald y The New York Times.
El asesinato de Moïse, de 53 años, fue ejecutado en un ataque perpetrado en la madrugada contra su residencia en un suburbio de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Su esposa resultó herida pero sobrevivió al ataque. Este crimen dejó un vacío político significativo en la nación caribeña y fortaleció a las poderosas bandas criminales que operan como autoridades de facto en gran parte de la capital.
Según la fiscalía, la empresa de Intriago reclutó a más de veinte exmilitares colombianos que integraron el comando responsable del ataque. Los mercenarios fueron contratados bajo la apariencia de un contrato de seguridad, pero terminaron participando en el magnicidio. Intriago fue encontrado culpable de conspiración para matar o secuestrar a una persona fuera de Estados Unidos, proporcionar apoyo material para la operación y violar la Ley de Neutralidad estadounidense. Todos los condenados enfrentan posibles cadenas perpetuas.
El caso ha expuesto una red de contratistas de seguridad privada en el sur de Florida que, según investigadores, se convirtió en centro de planificación y financiamiento de la operación contra Moïse. Los cuatro hombres fueron arrestados en febrero de 2023 tras un juicio federal que duró casi dos meses. El asesinato del mandatario haitiano sumió al país caribeño en una profunda crisis de seguridad y gobernanza de la que aún no logra recuperarse.
Fuente: Efecto Cocuyo — Ver nota original