El submarino USS Alaska, perteneciente a la clase Ohio de la Marina estadounidense, ha realizado un despliegue sin precedentes al arribar a la base de Gibraltar, en la entrada del Mediterráneo. Este movimiento ha captado la atención de analistas internacionales y expertos militares de todo el mundo. La visibilidad pública de estos buques es excepcional, ya que normalmente operan en el más absoluto secreto de las aguas profundas, lo que hace que su aparición sea particularmente significativa.
El USS Alaska posee una capacidad destructiva extraordinaria que lo posiciona como uno de los arsenales más poderosos jamás construidos. Es capaz de portar hasta 24 misiles balísticos Trident II, dotándolo de capacidad de ataques nucleares intercontinentales de alta precisión con un alcance entre 7,800 y 12,000 kilómetros. Según expertos militares consultados, una sola nave de esta clase podría alcanzar hasta 288 objetivos de tamaño de ciudad en menos de treinta minutos, consolidándose como arma de disuasión estratégica de importancia global.
Desde el punto de vista técnico, el USS Alaska representa una maravilla de ingeniería militar moderna que combina potencia con capacidad de sigilo. Propulsado por un reactor nuclear S-8G, posee una longitud comparable a un campo de fútbol y un desplazamiento cercano a 18,000 toneladas, permitiéndole permanecer sumergido durante varios meses y recorrer vastas distancias de forma completamente autónoma. Su diseño hidrodinámico y sus motores suspendidos en soportes elásticos garantizan operaciones en completo sigilo, lo que lo convierte en una amenaza prácticamente indetectable.
La presencia del USS Alaska en Gibraltar ha sido interpretada como un mensaje directo del gobierno estadounidense hacia Teherán, reforzando la posición diplomática en una región de tensión geopolítica permanente. Expertos señalan que el submarino no necesita moverse un milímetro más desde su posición actual para representar una amenaza existencial para Irán. Este despliegue visible constituye una demostración de fuerza sin precedentes que reafirma el dominio naval estadounidense en aguas estratégicas de Oriente Medio.
Fuente: NTN24 — Ver nota original