Las autoridades ucranianas denunciaron una intensificación de ataques rusos contra civiles tras la conclusión de una tregua de tres días impulsada por Estados Unidos. En la región de Dnipropetrovsk, los bombardeos causaron la muerte de seis personas y dejaron varios heridos. El cese de hostilidades, que coincidió con el aniversario de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, expiró el lunes y fue seguido inmediatamente por una escalada de violencia sin precedentes.
Tras finalizar el alto el fuego, el ejército ruso lanzó más de 200 drones contra distintas zonas de Ucrania, según informaron autoridades regionales. El presidente Volodímir Zelensky reportó que uno de los ataques alcanzó un edificio residencial en Kryvyi Rih, su ciudad natal, causando la muerte de dos personas: un hombre de 43 años y una mujer de 65. Además, una menor de nueve meses resultó herida grave y requirió amputación de una pierna. Zelensky calificó el ataque como "cínico y carente de lógica militar", evidenciando la estrategia rusa de golpear objetivos civiles.
El gobernador regional Oleksandr Hanzha confirmó que bombardeos adicionales en el mismo distrito mataron a cuatro personas más e hirieron a tres. Los impactos de drones desencadenaron incendios que destruyeron apartamentos e infraestructuras esenciales. En otras ciudades como Dnipro, Jersón y Mykolaiv, los ataques causaron heridos y afectaron la red eléctrica, generando apagones generalizados. En Kiev, restos de un dron interceptado provocaron un incendio en un edificio de 16 plantas en Obolon, dejando dos heridos.
La cancillería ucraniana comunicó que propuso extender el alto el fuego, pero Moscú rechazó la iniciativa e intensificó sus ofensivas contra infraestructuras civiles y energéticas. En respuesta, el gobierno ucraniano anunció operaciones de represalia, confirmando la destrucción de instalaciones de gas en Oremburgo, región rusa a más de 1.500 kilómetros de la frontera. El conflicto mantiene su lugar central en la agenda internacional, con la Unión Europea comprometida en proporcionar ayuda militar y financiera, incluyendo un préstamo de 90.000 millones de euros.
Fuente: Infobae — Ver nota original