El presidente estadounidense Donald Trump se jactó recientemente de su alta popularidad entre los venezolanos, asegurando que perciben cambios positivos en el país después de más de dos décadas. Tan convencido estaba de su apoyo que, en abril pasado, bromeó sobre la posibilidad de presentarse como candidato presidencial en Venezuela. Sin embargo, esta confianza contrasta dramáticamente con los datos más recientes que revelan una caída significativa en su respaldo entre la población venezolana.
Según la encuestadora Meganálisis, la popularidad de Trump experimentó un desplome considerable a principios de mayo. Aunque inicialmente alcanzó más del 90% de aprobación tras eventos políticos significativos, ha descendido hasta un modestos 40% con tendencia a seguir bajando. Este colapso en las cifras sugiere que los venezolanos están reevaluando sus expectativas sobre el impacto de la administración Trump en la situación del país. Un eventual candidatura trumpista hoy sería completamente inviable en términos electorales.
Los analistas señalan múltiples factores que explican este giro en la opinión pública. La falta de avances en la democratización del país, el deterioro de la situación económica, la inflación descontrolada y la desaceleración de inversiones han decepcionado a los ciudadanos que esperaban resultados inmediatos. Además, las promesas sobre el cese de la corrupción en Pdvsa mediante la venta de crudo a Estados Unidos no se han materializado como se anticipaba, generando frustración generalizada.
Más allá de los indicadores económicos, algunos críticos apuntan a variables políticas internas como responsables de la caída en popularidad de Trump. Estos observadores consideran que ciertos personajes clave en la política venezolana actual podrían estar afectando negativamente la percepción sobre la administración estadounidense y sus políticas hacia Venezuela. Independientemente de las causas específicas, los números son contundentes: la esperanza inicial ha dado paso al escepticismo y la desconfianza entre amplios sectores de la población venezolana.
Fuente: La Patilla — Ver nota original