El Tribunal Décimo Tercero de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas decretó el sobreseimiento de la causa seguida contra los empresarios Guillermo Antonio Zuloaga Núñez y su hijo Guillermo Antonio Zuloaga Siso. La decisión, notificada el 21 de abril por la jueza July Sierra Goyo, fue adoptada al amparo del artículo 300 del Código Orgánico Procesal Penal. Ambos empresarios, vinculados histórica y activamente al sector automotriz y al mundo de las comunicaciones, quedan así exonerados de los cargos.
La causa que ahora se cierra comenzó en mayo de 2009, cuando autoridades realizaron un allanamiento en una propiedad de la familia Zuloaga ubicada en la urbanización Los Chorros de Caracas. Durante el operativo se hallaron 24 vehículos nuevos que, según la versión oficial de la época, eran almacenados para una presunta reventa con sobreprecio. Este hallazgo fue el punto de partida para una investigación que derivaría en acusaciones por delitos de usura genérica continuada y agavillamiento contra ambos empresarios.
El proceso judicial se intensificó significativamente en junio de 2010, cuando se emitieron órdenes de captura contra Zuloaga Núñez y su hijo por los delitos mencionados. Días después, el Ministerio Público formalizó la acusación penal en la causa. En aquel momento, Zuloaga Núñez era accionista mayoritario de Globovisión, importante medio de comunicación que posteriormente vendería en 2013. La investigación se extendió internacionalmente con solicitudes de extradición, circunstancia que motivó que ambos empresarios abandonaran el país.
Dieciséis años después del allanamiento inicial, el proceso judicial llegó finalmente a su conclusión. La decisión de sobreseimiento se conoció sin acompañamiento de rueda de prensa ni comunicado oficial del tribunal. Hasta la fecha, no se han divulgado públicamente los argumentos jurídicos específicos que fundamentaron la decisión de declarar cerrada una causa que marcó una larga etapa de incertidumbre legal para los empresarios Zuloaga.
Fuente: El Nacional — Ver nota original