La Policía Nacional española detuvo a una pareja de 31 y 29 años acusada de explotar laboralmente a aproximadamente veinte migrantes colombianos y venezolanos. Los detenidos aprovechaban la vulnerabilidad de estas personas al encontrarse en situación migratoria irregular, obligándolos a realizar trabajos exhaustivos en condiciones deplorables sin protección legal alguna. La investigación fue iniciada a principios de marzo en Granada cuando agentes policiales detectaron a una mujer repartiendo paquetes a pie y descubrieron que se encontraba trabajando irregularmente.
Las condiciones laborales impuestas por la pareja eran extremadamente abusivas. Los migrantes eran obligados a repartir entre 50 y 60 paquetes diarios durante jornadas de hasta 14 horas, caminando aproximadamente 16 kilómetros cada día, de lunes a domingo sin descanso. A cambio recibían pagos irrisorios por cada paquete entregado y estaban sometidos a multas de hasta 50 euros si no cumplían con los tiempos establecidos o perdían algún paquete durante las entregas.
La investigación policial permitió identificar a la veintena de trabajadores explotados, quienes se encontraban todos en situación de vulnerabilidad sin permisos de residencia ni de trabajo. Los agentes constataron que ninguno de estos migrantes contaba con seguro alguno ni estaba afiliado a la Seguridad Social, lo que evidencia la total desprotección en la que fueron mantenidos durante el tiempo que trabajaron para la pareja denunciada.
La pareja española ha sido imputada por la presunta comisión de delitos contra los derechos de los trabajadores y contra la Hacienda Pública y Seguridad Social. Los detenidos han sido puestos a disposición de las autoridades judiciales para que continúe el proceso legal correspondiente, en un caso que visibiliza nuevamente la vulnerabilidad de los migrantes en situación irregular ante redes de explotación laboral.
Fuente: La Patilla — Ver nota original