El Observatorio de Seguridad Vial de Venezuela ha documentado una realidad preocupante: más de la mitad de las víctimas fatales en accidentes de tránsito son conductores y pasajeros de motocicletas. Durante el mes de marzo, de 145 personas fallecidas en hechos viales, al menos 69 eran motorizados, representando el 49% de los casos registrados. Esta cifra refleja una tendencia constante que coloca a los conductores de dos ruedas como el grupo más vulnerable entre todos los actores viales, tanto en categorías de fallecidos como de lesionados.
La mayoría de las víctimas motorizadas son jóvenes que no superan los 26 años de edad. El informe del Observatorio destaca que mientras los hombres predominan entre los fallecidos en motocicletas, las mujeres enfrentan un riesgo particular cuando viajan como acompañantes. De las 155 mujeres víctimas de siniestros viales, casi la mitad iba en el asiento trasero de una moto, concentrando el 48,39% de los fallecimientos femeninos y el 47,54% de las lesiones reportadas. Cuando se incluyen a las conductoras, el sector femenino motorizado abarca el 54,84% de la mortalidad y el 64,75% de las lesiones registradas.
La proliferación de motocicletas en Venezuela responde a factores económicos claros. Las motos cuestan significativamente menos que los automóviles, con precios que pueden oscilar entre 2 mil dólares o menos, y están disponibles a través de sistemas de financiamiento por cuotas. Existen unas 16 marcas diferentes en el mercado, lo que facilita el acceso a este medio de transporte. El incremento en el uso de motocicletas se aceleró durante la pandemia con la expansión de negocios de entrega a domicilio y servicios de transporte de pasajeros, consolidando su posición como medio de transporte principal para muchos venezolanos.
Según el Observatorio de Seguridad Vial, el factor humano es la principal causa de estos accidentes, seguido por fallas mecánicas. La coordinadora del Observatorio, Rosibel González, lamenta que aunque Venezuela cuenta con leyes de tránsito, el principal problema es su incumplimiento generalizado. Esta situación de vulnerabilidad extrema requiere acciones inmediatas tanto en educación vial como en refuerzo de la normativa existente para proteger a una población cada vez más dependiente de las motocicletas como medio de transporte.
Fuente: Infobae VE — Ver nota original