La Audiencia Nacional española ha imputado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en una investigación sobre supuestos cobros de comisiones ilegales en el rescate de la compañía aérea Plus Ultra. El juzgado central de instrucción número 4 ha citado a Zapatero para el próximo 2 de junio como imputado en este caso que ha generado importantes ramificaciones internacionales. La decisión judicial abre una nueva dimensión en los casos de investigación que vinculan al expresidente con operaciones financieras controvertidas.
La imputación de Zapatero representa un punto de conexión crucial en una investigación estadounidense que desde hace años rastrea el movimiento de fondos provenientes del expolio de Venezuela, incluyendo el robo de petróleo, oro, divisas y recursos del programa de alimentos CLAP. Este último fue presentado por el chavismo como mecanismo de asistencia social a poblaciones vulnerables, pero Estados Unidos lo considera uno de los principales instrumentos de saqueo durante la era de Nicolás Maduro. La investigación española ahora se entrelaza directamente con los esfuerzos estadounidenses por documentar estas operaciones ilícitas.
Lo más significativo del auto judicial es que refleja explícitamente una cooperación activa entre Estados Unidos y las autoridades españolas. La agencia estadounidense de Investigaciones de Seguridad Nacional, especializada en delitos transnacionales, proporcionó a la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la Policía Nacional la extracción de datos de un dispositivo móvil del investigado Rodolfo Reyes Rojas. Esta colaboración demuestra que la participación estadounidense va más allá de la mera asistencia judicial, involucrando directamente a agencias federales que dependen de la Administración Trump en acciones de investigación de campo.
Según fuentes estadounidenses consultadas, esta cooperación no solo continuará sino que permanece completamente abierta para futuras investigaciones. El auto de la Audiencia Nacional sitúa a Zapatero en el centro de una red que se extiende más allá de las fronteras españolas, con contactos en Venezuela, capacidad de influencia ante autoridades extranjeras y estructuras empresariales utilizadas presuntamente para mover dinero, ocultar su origen y canalizar beneficios hacia su círculo cercano. El juez considera que esta estructura criminal abarcaba múltiples jurisdicciones, incluyendo paraísos fiscales y territorios estadounidenses, lo que explica el interés y la participación activa de agencias federales norteamericanas en el caso.
Fuente: La Patilla — Ver nota original