Catatumbo: silencio oficial sobre ejecuciones y terror en frontera venezolana

La región del Catatumbo, franja fronteriza entre Venezuela y Colombia, vive una escalada de violencia que las autoridades venezolanas mantienen en silencio. Desde el 7 de mayo de 2026, los enfrentamientos entre grupos armados han dejado múltiples víctimas mortales, particularmente en el sector La Playa de Casigua El Cubo, en el municipio Semprúm del estado Zulia. Mientras la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no emite comunicados sobre la situación, habitantes locales denuncian que la confrontación continúa con bajas diarias que permanecen ocultas. Testigos consultados por medios de comunicación aseguran que las muertes ocurren regularmente, pero son sistemáticamente ocultadas por las autoridades competentes.

La geografía del conflicto se extiende desde Tibú en Norte de Santander, Colombia, hasta Jesús María Semprúm en Zulia, conformando un corredor donde operan múltiples actores armados. Según relatos de pobladores, la región está dominada por estructuras criminales que disputan el control de rutas de tráfico y territorios estratégicos, con conexiones hacia zonas cocaleras colombianas. Los civiles han recibido órdenes de desalojo sin importar su nacionalidad, quedando atrapados entre el avance de grupos guerrilleros y la confrontación de bandas rivales. Este escenario ha generado un colapso humanitario con desplazamientos forzados y terrorismo contra la población civil.

Las cifras de víctimas reportadas por residentes superan significativamente los números oficiales. En instalaciones como una empresa procesadora de fruto de corozo y palma aceitera ubicada en Casigua El Cubo, fuentes locales mencionan al menos 25 cadáveres. Sin embargo, ni la Fuerza Armada ni las autoridades civiles municipales han ofrecido información oficial sobre los hechos. La alcaldía de Semprúm permanece callada, mientras que periodistas locales que intentaron documentar la situación fueron intimidados y amenazados con prohibiciones de fotografiar y publicar información, evidenciando una estrategia de censura sobre la realidad en el terreno.

Entre los fallecidos identificados durante los recientes combates se encuentra un presunto integrante del ELN conocido por el alias "Aguilillo", originario de Tibú. Su identificación fue realizada por residentes del Zulia basándose en fotografías de cadáveres circuladas en la zona, y posteriormente confirmada en redes sociales afines a la organización guerrillera. Este contexto de violencia invisible se suma a los bombardeos anunciados por el presidente colombiano Gustavo Petro contra campamentos del ELN, enmarcados en su política de paz total, reflejando una crisis regional que trasciende las fronteras nacionales pero que permanece deliberadamente invisible en la narrativa oficial venezolana.

Fuente: Infobae VE — Ver nota original

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