La Administración Nacional de Seguridad Nuclear del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE/NNSA) completó exitosamente la eliminación de todo el uranio enriquecido restante de un reactor de investigación obsoleto ubicado en Venezuela. Este logro representa un hito significativo en materia de seguridad nuclear mundial y marca el cierre de una amenaza potencial que se había mantenido durante décadas en territorio venezolano.
La operación se desarrolló en el marco del plan de tres fases del presidente Trump y el secretario de Estado Rubio para Venezuela. Brandon Williams, administrador de la NNSA, subrayó que "la retirada segura de todo el uranio enriquecido de Venezuela envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada". El funcionario estadounidense destacó que gracias al liderazgo decidido, los equipos completaron en meses una operación que normalmente habría requerido años de trabajo.
El reactor RV-1 había servido durante décadas como apoyo para investigaciones de física nuclear en Venezuela. Tras finalizar esas operaciones en 1991, el uranio enriquecido por encima del 20 por ciento quedó almacenado como material sobrante. El equipo de la División de No Proliferación Nuclear de Defensa, en colaboración con expertos técnicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, extrajo de forma segura 13,5 kilogramos de uranio del reactor en menos de seis semanas posterior a la evaluación inicial del sitio.
La operación contó con la participación coordinada del Departamento de Estado, expertos del Reino Unido, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El material fue empaquetado de manera segura en un contenedor especializado para combustible nuclear gastado y posteriormente transportado bajo escolta, consolidando uno de los mayores logros en desmantelamiento nuclear de la región.
Fuente: La Patilla — Ver nota original