La caída política y judicial de José Luis Rodríguez Zapatero ha destapado uno de los capítulos más oscuros del chavismo: el desvío de fondos destinados a programas alimentarios para millones de venezolanos empobrecidos. Un auto de imputación conocido esta semana no solo lo vincula con el rescate de Plus Ultra o una presunta red de influencias en España, sino que lo conecta directamente con fondos procedentes de PDVSA y del sistema CLAP, lo que cambia completamente la dimensión del escándalo. La Audiencia Nacional española sitúa presuntamente al expresidente español al frente de una estructura de tráfico de influencias, falsedad documental y posible blanqueo de capitales.
Durante años, Zapatero se presentó como mediador, facilitador y defensor del diálogo con el régimen chavista. Viajaba constantemente a Caracas, aparecía junto a Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez, y defendía públicamente la narrativa oficial del aparato propagandístico chavista. Esta postura diplomática contrasta ahora con los señalamientos de la justicia española, que lo posiciona en el centro de operaciones financieras opacas. El elemento más explosivo del expediente es la referencia directa al dinero del CLAP, donde presuntamente parte de los fondos bajo sospecha procederían de programas sociales venezolanos utilizados por la cúpula chavista para mover recursos a través de sociedades interpuestas, cuentas offshore y estructuras financieras internacionales.
El CLAP no es un caso menor dentro de la corrupción chavista. Este mecanismo permitió al entorno de Alex Saab enriquecerse mientras millones de venezolanos hacían colas para conseguir comida. Investigaciones del Departamento del Tesoro estadounidense señalaron durante años que empresarios vinculados al chavismo inflaron contratos de alimentos, desviaron fondos públicos y utilizaron empresas fantasmas para lavar dinero proveniente del programa alimentario. Precisamente ese universo financiero aparece ahora rozando a Zapatero en la investigación española, conectando petróleo venezolano, rescates financieros y dinero vinculado a programas sociales del régimen.
El expresidente socialista, que durante años minimizó denuncias de violaciones de derechos humanos en Venezuela, aparece mencionado dentro de un entramado donde convergen corrupción estatal, desvíos de fondos alimentarios y estructuras de blanqueo de capitales. Según la investigación, sociedades relacionadas con el entorno de Zapatero habrían recibido importantes sumas de dinero desde empresas bajo sospecha. El juez describe una estructura estable y jerarquizada que habría operado durante años, convirtiendo al expresidente en figura central de una de las tramas de corrupción más complejas vinculadas al saqueo de recursos venezolanos.
Fuente: La Patilla — Ver nota original