Venezuela ha experimentado un significativo repunte en sus exportaciones de petróleo hacia Estados Unidos, alcanzando niveles no vistos desde antes de las sanciones impuestas por la administración Trump en 2019. Según datos de la Agencia de Información Energética, las exportaciones venezolanas llegaron a 588 mil barriles diarios en la primera semana de mayo, posicionando al país caribeño como el segundo proveedor de crudo de la nación norteamericana, solo por debajo de Canadá y por encima de Arabia Saudita. Este volumen representa un incremento del 47% respecto a la semana previa y un aumento extraordinario del 323% comparado con el mismo período del año anterior, cuando la licencia de Chevron estaba próxima a expirar.
El intercambio comercial bilateral entre Washington y Caracas experimentó un crecimiento del 22,7% durante los tres meses posteriores a la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, según reportes de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC). Las exportaciones venezolanas hacia Estados Unidos alcanzaron los 1.800 millones de dólares en este período, de los cuales el 96,5% provino exclusivamente de ventas de petróleo crudo, evidenciando la dependencia casi absoluta del sector petrolero en las exportaciones del país.
Economistas y analistas políticos como José Guerra, exdiputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, proyectan que estas cifras continuarán en ascenso en los próximos meses. De acuerdo con Guerra, Venezuela está exportando actualmente cerca de 1.100.000 barriles diarios de petróleo, una cantidad que probablemente aumentará progresivamente conforme se normalicen las operaciones y se expandan las capacidades de extracción y exportación en el territorio nacional.
Esta recuperación responde a cambios significativos en la reconfiguración del mercado petrolero mundial y las nuevas dinámicas geopolíticas en la región. Los analistas señalan que la mejora en la presencia venezolana en el mercado estadounidense no solo representa una oportunidad económica para Caracas, sino que también refleja transformaciones más amplias en las relaciones comerciales bilaterales y el rol de Venezuela en el suministro energético del continente americano.
Fuente: NTN24 — Ver nota original