Venezuela recibe petróleo devuelto de buques tras exportaciones fallidas

Venezuela recibe petróleo devuelto de buques tras exportaciones fallidas

Dos tanqueros catalogados como buques fantasmas, identificados como Olina y Galaxy 3, están devolviendo petróleo venezolano casi cinco meses después de haberlo cargado, lo que evidencia las crecientes dificultades que enfrenta Venezuela en su intento por recuperar su industria petrolera. Según documentos portuarios de movimientos de buques rastreados por la agencia Bloomberg, este comportamiento es inusual en la industria naviera mundial. El incidente contrasta significativamente con las exportaciones petroleras facilitadas por Estados Unidos tras la incursión militar en Venezuela el 3 de enero de 2026, lo que sugiere una mayor complejidad en las relaciones comerciales petroleras internacionales.

El viaje del tanquero Olina se vio interrumpido cuando fuerzas estadounidenses abordaron la embarcación en aguas del Caribe pocos días después de la incursión militar. En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump ordenó que el barco sancionado fuera regresado a Venezuela como parte de su estrategia para mantener el control sobre las ventas de petróleo de la nación. El buque descargará aproximadamente 713.000 barriles de petróleo esta semana. De manera similar, el Galaxy 3 devolvió casi un millón de barriles tras permanecer varado en Venezuela desde finales de 2025, reflejando un patrón preocupante en las operaciones petroleras.

Mientras tanto, otros dos buques de la flota global de sombra, identificados como Romana y MS Melenia, permanecen bloqueados en Venezuela desde diciembre, sin posibilidad aparente de completar sus operaciones comerciales. Los destinos iniciales de Olina y Galaxy 3 habrían sido probablemente Cuba y China, dos naciones que continuaron comprando petróleo venezolano a pesar de los rigurosos regímenes de sanciones internacionales. Esta situación refleja la vulnerabilidad de la industria petrolera venezolana frente a las sanciones y las intervenciones geopolíticas.

A pesar de los contratiempos, Estados Unidos importó 588.000 barriles diarios de petróleo de Venezuela la semana pasada, representando el volumen más alto registrado desde principios de 2019, cuando Estados Unidos impuso una prohibición de facto a las importaciones petroleras del país. Los buques de la flota oscura típicamente desactivan el seguimiento por satélite, permitiéndoles navegar bajo el radar de las sanciones internacionales. Esta práctica subraya los desafíos persistentes que enfrenta Venezuela para mantener sus operaciones petroleras viables en un entorno geopolítico cada vez más restrictivo.

Fuente: Banca Negocios — Ver nota original

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