El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, expresó durante una visita oficial a Washington su esperanza de que se celebren elecciones libres en Venezuela en el corto plazo. En un evento en el Atlantic Council, el mandatario señaló que el pueblo venezolano merece la oportunidad de decidir su propio futuro después de haber sido oprimido durante demasiado tiempo. Noboa aprovechó la ocasión para resaltar que considera positivo que la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez no tenga una opinión favorable sobre él, ya que esto refleja su posición crítica frente al régimen de Nicolás Maduro.
Respecto a Cuba, Noboa abogó por que la comunidad internacional adopte una postura más firme en relación con la isla, reconociendo que los líderes cubanos probablemente no se marcharán fácilmente. El presidente ecuatoriano enfatizó que existe una diferencia fundamental entre respetar la forma en que se hace política en otro país y permanecer inactivo mientras la población sufre hambre y crisis humanitaria. Aunque no se mostró optimista sobre el tema, reiteró su convicción de que es necesario un cambio en Cuba que mejore las condiciones de vida de sus habitantes.
Noboa se diferenció tanto de la derecha, que pide intervención militar, como de la izquierda, que demanda ayuda humanitaria sin cambios políticos. El mandatario argumentó que la ayuda humanitaria que mantiene intacto el mismo régimen no representa una verdadera solución al problema. En su lugar, propuso buscar apoyo político como un punto medio ideal que podría propiciar transformaciones reales en la isla caribeña.
Durante el evento, que contó con medidas de seguridad reforzadas, Noboa enfrentó críticas de manifestantes sobre cuestiones internas de Ecuador, particularmente respecto a desapariciones en el país. El presidente, quien es un aliado cercano del gobierno estadounidense de Donald Trump, mantiene una posición crítica y activa respecto a los regímenes de Venezuela y Cuba, consolidando su rol como voz importante en las discusiones sobre el futuro político de América Latina y el Caribe.
Fuente: La Patilla — Ver nota original