Violencia obstétrica: drama cultural en hospitales venezolanos

Violencia obstétrica: drama cultural en hospitales venezolanos

La Organización Mundial de la Salud define la violencia obstétrica como toda acción u omisión del personal médico y de salud que dañe, lastime, denigre o cause la muerte a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio. Este fenómeno, lejos de ser anecdótico, representa una problemática sistemática que afecta a miles de mujeres en Venezuela, donde los testimonios de abuso en las salas de parto documentan prácticas que van contra los estándares internacionales de atención materna y que reflejan una crisis profunda en la calidad de los servicios de salud.

Un trabajo investigativo de la periodista Nayrobis Rodríguez para Ipysvenezuela expone testimonios alarmantes de violencia obstétrica en las salas de parto del Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá en Cumaná, estado Sucre. Estos relatos revelan no solo negligencia médica, sino humillación deliberada y falta de respeto a los derechos reproductivos de las mujeres durante uno de los momentos más vulnerables de sus vidas. Las historias documentadas incluyen frases deshumanizantes del personal médico que evidencian una cultura institucional que menosprecia la dignidad y autonomía de las pacientes.

La investigación se respalda en un estudio realizado en 2010 por la enfermera, abogada e investigadora Luisa Urbaneja Castillo, cuyos hallazgos fueron publicados en el libro "Primer Estudio sobre Violencia Obstétrica: Sala de Obstetricia del Servicio Autónomo Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá". Los números son contundentes: el 55% de las mujeres consultadas fueron sometidas a cesáreas sin su consentimiento informado, mientras que el 97% de quienes tuvieron parto natural fueron colocadas en posición supina con las piernas levantadas, siendo esta la postura menos recomendada científicamente para facilitar el parto.

Esta situación no solo se ha mantenido en el tiempo, sino que se ha agravado en los últimos años, según las evidencias documentadas. La persistencia de estas prácticas abusivas refleja una normalización cultural de la violencia obstétrica en el sistema de salud venezolano, donde factores como la escasez de recursos, la falta de capacitación adecuada y una estructura patriarcal que menosprecia los derechos de las mujeres convergen para crear un ambiente donde la violencia obstétrica se perpetúa sin consecuencias. Es urgente que estas prácticas sean reconocidas como lo que son: violaciones sistemáticas de los derechos humanos que requieren intervención inmediata e investigación penal.

Fuente: NTN24 — Ver nota original

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