Donald Trump anunciará sus próximos pasos frente a Irán tras regresar de su visita oficial a China. El presidente estadounidense busca lograr un acuerdo integral con Teherán, pero las últimas respuestas del régimen chiíta han dejado sin espacio diplomático a Washington. Irán insiste en bloquear el estrecho de Ormuz, mantener su programa nuclear y proteger a organizaciones terroristas en Medio Oriente, mientras que sus demandas incluyen el fin de la guerra, el levantamiento del bloqueo estadounidense y la liberación de fondos congelados por actividades terroristas.
La respuesta de Trump a las exigencias iraníes fue contundente. El presidente publicó en Truth Social que le desagradaba la respuesta de los representantes de Irán, calificándola como "TOTALMENTE INACEPTABLE". Esta declaración provocó una réplica inmediata de Teherán, que aumentó la tensión diplomática con Washington. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, defendió las demandas del régimen como legítimas, argumentando que incluyen garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz y establecer la seguridad regional.
Antes de viajar a Beijing para reunirse con Xi Jinping, Trump mantuvo un encuentro a puertas cerradas con sus principales asesores de seguridad nacional. Participaron en la reunión el vicepresidente JD Vance, el enviado especial a Medio Oriente Steve Witkoff, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Dan Caine. Durante este cónclave, se analizaron las opciones militares y diplomáticas para abordar la crisis con Irán y sus implicaciones globales.
Trump prioriza la destrucción del programa nuclear iraní, pero reconoce que este objetivo depende de recuperar el control sobre el estrecho de Ormuz. La economía global sufre por la caída del transporte de petróleo a través del estrecho, y el presidente ha perdido apoyo público por el aumento de precios del combustible y productos básicos. Los asesores concluyeron que la negociación con Irán podría desbloquearse si se restablece la capacidad de transporte de petróleo, gas y otros productos esenciales en el estrecho, estableciendo nuevas reglas de juego en futuras conversaciones diplomáticas.
Fuente: Infobae — Ver nota original