Tamara Sujú, directora del Instituto Casla, reveló detalles sobre los últimos días de vida de Víctor Hugo Quero, un preso político que falleció bajo custodia del régimen venezolano. Según información médica entregada por un funcionario del Hospital Militar de Caracas, Quero ingresó el 14 de junio de 2024 por emergencia presentando "desprendimiento y sangrado interno severo". Tras ser operado, fue trasladado al piso 11 destinado a procesados militares, donde permaneció durante nueve días en grave deterioro. Durante este tiempo, el paciente presentó hemorragia interna persistente, disminución crítica de hemoglobina, deterioro sistémico e insuficiencia respiratoria que requerían cuidados intensivos inmediatos.
Sujú denunció que la permanencia de Quero en el piso 11 fue un error fatal en su manejo médico. Desde el 15 hasta el 24 de julio, el paciente mostró signos de gravedad extrema que indicaban la necesidad urgente de trasladarlo a una Unidad de Cuidados Intensivos. Sin embargo, solo fue trasladado a terapia intensiva el 24 de junio por la noche, momento en el cual ya era demasiado tarde. Víctor Hugo Quero falleció a las 12:50 de la madrugada del 25 de junio. La abogada cuestionó la falta de notificación a su madre, Carmen Navas, sobre el estado crítico de su hijo durante esos nueve días decisivos.
La directora del Instituto Casla estableció una cadena de responsabilidades que abarca desde la cúpula del poder hasta funcionarios del sistema penitenciario. Según Sujú, en la cadena de mando están implicados Nicolás Maduro, el DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar), así como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. En el Hospital Militar fueron identificados el director Luis Gabriel Montaño, la subdirectora y la teniente coronel Lizette del Carmen Torres, gerente del Servicio de Procesados Militares del piso 11. La responsabilidad se extiende también a personal del centro de reclusión Rodeo 1.
Sujú acusó directamente a funcionarios del centro penitenciario de torturas y malos tratos. Mencionó al coronel Carlos Enrique Rincón Escerbén, alias "Raidén", director del centro penitenciario, y a otro oficial conocido como "El Chivo", quienes supuestamente "golpearon y torturaron a Víctor Quero". La muerte del preso político se mantuvo oculta por el régimen durante más de un año, tiempo durante el cual su madre buscaba respuestas sobre el paradero y la situación de su hijo. Esta revelación de los hechos médicos y la negligencia institucional expone presuntos crímenes por parte del Estado venezolano.
Fuente: NTN24 — Ver nota original