Venezuela enfrenta una crisis energética crítica que impide cualquier plan de recuperación económica. Juan Carlos Rodríguez Adrián, ingeniero electromecánico especialista en energía, advirtió que el sistema nacional no posee la capacidad para suministrar la energía que el país requiere. Según el experto, mientras la demanda nacional se ubica en 15.000 megavatios, la generación disponible apenas llega a los 12.500 megavatios, generando una brecha de 3.500 megavatios que explica los racionamientos constantes que sufre la población.
La infraestructura de transmisión representa un obstáculo mayor para la estabilidad del sistema eléctrico venezolano. Aunque el diseño original permite el transporte de hasta 12.500 megavatios desde Guayana, la capacidad real de la red de alta tensión es de solo 8.500 megavatios. Esta limitación se suma al hecho de que las plantas termoeléctricas operan a menos del 20 por ciento de su capacidad instalada, agravando aún más la situación energética nacional.
Rodríguez enfatizó que la crisis sobrepasó los mantenimientos mayores habituales, por lo que esto ya no constituye un plan de rehabilitación simple. La reactivación de la industria petrolera y las granjas de criptomonedas agravan la situación debido a que demandan una carga constante durante las veinticuatro horas, desviando recursos energéticos que deberían destinarse al consumo poblacional y a otros sectores económicos.
Para estabilizar la red eléctrica, el especialista propone un plan nacional de emergencia con inversiones de hasta cuatro mil millones de dólares anuales durante seis años consecutivos. Rodríguez concluyó que el suministro de energía para la actividad petrolera sucede en detrimento de la energía que debe consumir la población venezolana, evidenciando las prioridades distorsionadas del modelo energético actual.
Fuente: La Patilla — Ver nota original