Las estafas telefónicas, cibernéticas y a través de redes sociales provocaron pérdidas superiores a 20.880 millones de dólares en Estados Unidos durante 2025, según reportó el FBI. El organismo federal alertó que esta cifra representa un incremento del 26% respecto al año anterior, consolidando una tendencia ascendente en la sofisticación y el alcance de estos delitos digitales que afectan a millones de estadounidenses.
Los estafadores utilizan tácticas cada vez más refinadas, destacándose las técnicas de spoofing o suplantación de identidad, mediante las cuales se hacen pasar por agentes federales, bancos u otras figuras de confianza. El FBI precisó que mediante esta modalidad los delincuentes logran engañar a sus víctimas para obtener información personal o transferencias de dinero. Además, el reporte destaca la creciente utilización de inteligencia artificial y recursos tecnológicos avanzados para perfeccionar los engaños y aumentar su efectividad.
Según un análisis de Truecaller, las comunidades hispanas enfrentan una vulnerabilidad desproporcionada frente a estos delitos, perdiendo dinero por estafas telefónicas a un ritmo casi 60% superior al promedio nacional. El 32,4% de los hispanos reportó haber sido víctima de fraude, en comparación con el 20,6% de los blancos y el 38,6% de los afroamericanos. Una técnica particularmente preocupante es la clonación de voz con inteligencia artificial, que permite imitar a familiares, celebridades o figuras públicas; aproximadamente el 30% de los encuestados recibió llamadas con estas características, incrementando la dificultad para identificar fraudes.
La Comisión Federal de Comercio informó un aumento significativo de fraudes en redes sociales, recomendando a los ciudadanos desconfiar de ofertas de inversión, premios o solicitudes de pago que se reciban a través de plataformas digitales. Las autoridades estadounidenses enfatizan que el fenómeno de las estafas virtuales afecta a todas las generaciones y atraviesa diferentes segmentos de la población, instando a reforzar las campañas de prevención y educación para proteger a los ciudadanos de estos esquemas fraudulentos cada vez más sofisticados.
Fuente: Infobae — Ver nota original