El expreso político argentino Nahuel Gallo denunció este sábado que su detención en Venezuela fue utilizada como trofeo político por funcionarios del gobierno chavista. Según el gendarme, fue retenido como "preso personal" del dirigente Diosdado Cabello, quien lo mencionó en varias ocasiones en su programa "Con el Mazo Dando", acusándolo falsamente de espionaje. Esta estrategia de instrumentalización refleja una práctica recurrente del régimen venezolano de convertir a detenidos en símbolos propagandísticos.
Gallo reveló en una entrevista con el canal Todo Noticias de Argentina que su captura se debió al hallazgo de conversaciones privadas en WhatsApp con su pareja venezolana, donde criticaba la gestión del presidente Nicolás Maduro. A pesar de contar con toda su documentación en regla, funcionarios de seguridad lo detuvieron por este motivo, violando flagrantemente su derecho a la privacidad y libertad de expresión. El caso expone cómo el régimen utiliza la vigilancia digital como herramienta represiva contra ciudadanos extranjeros.
El gendarme argentino enfatizó que su privación de libertad fue empleada como instrumento de presión política contra el gobierno del presidente Javier Milei. La retención se utilizó además como herramienta de propaganda, aprovechando su condición de miembro de una fuerza de seguridad para generar presión diplomática entre ambas naciones. Esta estrategia representa un claro intento de afectar las relaciones bilaterales mediante el uso de rehenes civiles.
El caso de Gallo evidencia un patrón documentado de represión y utilización de detenidos como moneda de cambio por parte del régimen venezolano. El gobierno de Maduro instrumentaliza sistemáticamente a prisioneros para ejercer presión en negociaciones internacionales y consolidar su control político interno. Esta práctica viola normas fundamentales del derecho internacional humanitario y pone en riesgo a ciudadanos extranjeros en territorio venezolano.
Fuente: La Patilla — Ver nota original