Muerte de Carmen Teresa Navas expone crisis del sistema de justicia venezolano

Carmen Teresa Navas, madre del preso político Víctor Hugo Quero Navas, falleció el domingo 17 de mayo apenas una semana después de enterarse de que su hijo murió hace más de diez meses en custodia del Estado. El joven de 51 años, vendedor informal, fue detenido en enero de 2025 y según la versión oficial falleció en julio del mismo año por complicaciones de una infección respiratoria y tromboembolismo pulmonar. Sin embargo, las autoridades mantuvieron en secreto su muerte durante casi diez meses, periodo durante el cual la madre recorrió desesperadamente diversos centros penitenciarios en búsqueda de información sobre el paradero de su hijo, siendo ignorada constantemente por los funcionarios que ocultaban que el cuerpo ya estaba enterrado en una fosa del cementerio Hoyo de la Puerta.

Para expertos en derechos humanos como el abogado Joel García, el caso de Quero Navas constituye "una radiografía completa" del estado actual del sistema de justicia venezolano. Durante una jornada de derechos humanos promovida por Amnistía Internacional, García enfatizó que en este caso convergen múltiples y graves violaciones a los derechos fundamentales que han sido denunciadas ampliamente por organizaciones no gubernamentales y activistas. El jurista identificó específicamente detención arbitraria, desaparición forzada de personas, retardo criminal y el silencio prolongado de 16 meses que fue mantenido deliberadamente hacia la familia.

La angustia psicológica y emocional impuesta a Carmen Teresa durante más de un año fue devastadora. Mientras recorría centros de detención sin obtener respuestas, su hijo ya estaba muerto desde hacía meses, información que fue ocultada por las autoridades penitenciarias. El viaje desde la ignorancia total del paradero de su hijo hasta descubrir que estaba enterrado, seguido de la exhumación, autopsia, nuevo traslado y entierro de los restos en apenas una semana, resultó ser demasiado para la madre de 82 años. Periodistas que la acompañaban en sus últimos días la describieron como "apagada", consumida por el dolor y la impotencia ante un sistema que le negó respuestas y justicia.

Según el abogado García, el sistema de justicia venezolano requiere una reconstrucción profunda "desde cero" debido a los vicios estructurales que lo caracterizan. El caso Quero Navas expone no solo fallos procesales aislados, sino patrones sistemáticos de violaciones a derechos humanos que incluyen detenciones sin proceso debido, desapariciones forzadas y retardo criminal generalizado. La muerte de Carmen Teresa Navas, apenas días después de descubrir la verdad sobre su hijo, representa la culminación trágica de una falla institucional múltiple que ha dejado a innumerables familias venezolanas sin respuestas ni justicia.

Fuente: Cronica Uno — Ver nota original

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