Carmen Teresa Navas, de 83 años, falleció este domingo tras una hospitalización reciente. La madre del preso político Víctor Hugo Quero había dedicado casi año y medio a recorrer varias cárceles venezolanas en busca de su hijo, quien fue arrestado el 1 de enero de 2025 en las inmediaciones de la Plaza Venezuela en Caracas, acusado de terrorismo y traición a la patria. Su muerte cierra uno de los capítulos más dolorosos en la historia de la defensa de los derechos humanos en Venezuela, generando profunda indignación en la sociedad civil ante los continuos abusos del régimen chavista.
Víctor Hugo Quero permaneció desaparecido durante varios meses tras su detención, lo que generó una preocupación creciente entre su familia y allegados. Carmen Navas visitó en repetidas ocasiones el penal de El Rodeo, cárcel de máxima seguridad conocida por las precarias condiciones en que mantienen a los presos políticos, aunque las autoridades le negaron sistemáticamente información sobre el paradero de su hijo. La desaparición tomó dimensiones nacionales hace pocas semanas, cuando emergió información tras cambios políticos en el país.
La angustia de la madre se transformó en tragedia cuando el Ministerio de Asuntos Penitenciarios informó que Víctor Hugo Quero había fallecido en julio de 2025, seis meses después de su captura, por "insuficiencia respiratoria". Su cuerpo había sido sepultado hacía nueve meses sin que autoridad alguna notificara a la familia. Carmen Navas participó activamente en protestas de familiares de presos políticos exigiendo una amnistía general, enfrentándose a la negación de respuestas oficiales durante meses.
La muerte de Carmen Navas representa el cierre de una tragedia que expone los excesos del sistema penitenciario y represivo venezolano. Ni el gobierno ni autoridades destacadas del régimen de la presidenta Delcy Rodríguez se han pronunciado públicamente sobre el caso. La desaparición de Víctor Hugo Quero y la subsecuente muerte de su madre simbolizan el costo humano de la represión política y la falta de transparencia institucional en Venezuela.
Fuente: El Pais — Ver nota original