El velatorio de Carmen Navas, madre del preso político Víctor Quero, reunió a decenas de personas en una funeraria del este de Caracas que exigieron justicia y acompañaron a la familia en su dolor. Familiares, defensores de derechos humanos y ciudadanos se congregaron alrededor del féretro, cubierto con banderas venezolanas y flores blancas, mientras repetían la consigna de "Justicia". Carmen Navas falleció el domingo a los 86 años, días después de que las autoridades confirmaran que su hijo había muerto bajo custodia estatal nueve meses antes, tras más de un año de búsqueda sin respuestas oficiales.
Víctor Quero fue detenido en enero de 2025 y desapareció desde entonces, siendo calificada su detención por organizaciones no gubernamentales como una desaparición forzada ante la falta de información sobre su paradero. Durante el funeral, aproximadamente 50 personas formaron una fila para despedirse de Navas, y el cortejo avanzó hacia el cementerio entre lágrimas de familiares y asistentes. Rosa Silva, profesora de 62 años, expresó a través de una entrevista que "ella representa a todas las madres de Venezuela". El entierro se realizó en el mismo cementerio donde descansan los restos de Víctor Quero, en un lugar rodeado de cruces y lápidas de otros presos políticos.
La última aparición pública de Navas ocurrió el viernes previo a su muerte, cuando asistió a una misa en memoria de su hijo y mostró una fotografía abrazándolo. Gabriel Quero, otro de sus hijos, pidió respeto durante el funeral y sostuvo que "la lucha de mi madre está en todos". El caso de Navas se convirtió en símbolo para familiares de presos políticos y generó reclamos de investigación independiente sobre las circunstancias de la muerte de su hijo.
Según Foro Penal, Venezuela mantiene más de 450 personas privadas de libertad por razones políticas. El caso de Quero tomó estado público cuando el Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó el 7 de mayo la muerte del comerciante, ocurrida en julio de 2025, atribuyendo el fallecimiento a "insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar". Organizaciones civiles y partidos opositores cuestionaron la tardanza en la notificación y reclamaron una investigación independiente. La presidenta del gobierno de transición Delcy Rodríguez ordenó una pesquisa para esclarecer la muerte, mientras que la Fiscalía venezolana anunció la apertura de una investigación penal con respaldo del Parlamento.
Fuente: Infobae VE — Ver nota original