La inflación en Estados Unidos alcanzó en abril de 2026 su nivel más alto desde 2023, con un índice de precios al consumidor que avanzó 3,8% interanual. El principal responsable de este aumento fue la abrupta subida del precio del petróleo, directamente vinculada a la guerra con Irán que estalló el 28 de febrero. El crudo Brent cerró abril en USD 118 por barril, comparado con los USD 70 previos al conflicto, generando incrementos generalizados en bienes esenciales que han complicado la situación financiera de millones de hogares estadounidenses.
Desde el inicio de las hostilidades en Oriente Medio, el precio de la gasolina en el país aumentó 50%, acumulando una suba de 28,4% en lo que va del año. El precio promedio nacional alcanzó USD 4,50 por galón, según la American Automobile Association, frente a los USD 3,14 de un año atrás. Este encarecimiento de los combustibles se refleja directamente en mayores costos logísticos y de producción para la industria y el comercio minorista, generando una cascada de aumentos difíciles de contener.
El sector aéreo experimentó incrementos de 20,7% en tarifas durante los últimos doce meses, afectando significativamente el turismo y los viajes internos. Analistas como Stephen Kates de Bankrate advierten que la crisis de oferta energética ha generado una cadena de aumentos especialmente pronunciada en servicios que dependen de combustibles fósiles, trasladando la presión inflacionaria a sectores tradicionalmente menos volátiles.
Los alimentos, otro rubro esencial de la canasta básica, experimentaron un aumento de 3,2% en el último año, impulsados por el alza del diésel necesario para el transporte a supermercados. Las restricciones iraníes en la exportación de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz agravaron las dificultades logísticas, obstaculizando aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Dentro de este segmento, los precios de la carne de res aumentaron 14,8% interanual, elevando significativamente el costo de la canasta básica para hogares de ingresos medios y bajos.
Fuente: Infobae — Ver nota original