Expertos cuestionan protocolos OMS ante brote hantavirus en crucero

El crucero internacional MV Hondius, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, fue epicentro de un brote de hantavirus que dejó al menos once casos confirmados y tres muertes, según reportes de la Organización Mundial de la Salud. El barco transportaba pasajeros de 23 países diferentes, lo que amplificó la preocupación por la propagación internacional del virus. La situación obligó a implementar cuarentenas diferenciadas y medidas de aislamiento en múltiples naciones, demostrando la gravedad del evento sanitario y la necesidad urgente de revisar los protocolos de prevención desde las primeras señales de alerta.

Las autoridades sanitarias coordinadas por la OMS gestionaron evacuaciones masivas en diferentes continentes con protocolos heterogéneos. En España se evacuaron 125 personas en Tenerife, aplicando cuarentenas obligatorias de una semana en hospitales militares bajo orden judicial. En contraste, Estados Unidos permitió a los viajeros elegir entre cuarentena domiciliaria o en centros médicos durante 42 días. Esta variabilidad en los protocolos según el país de destino ha generado interrogantes sobre la coherencia y efectividad de las medidas preventivas implementadas.

Expertos de reconocidas universidades como Oxford, Toronto, Queensland y Otago, junto con instituciones estadounidenses, han cuestionado públicamente los enfoques de la OMS. Según publicaciones en la revista British American Journal, el hantavirus andino presenta transmisión documentada de persona a persona con alta tasa de letalidad, lo que debería impulsar a adoptar medidas más estrictas de precaución contra la transmisión aérea desde el inicio de la respuesta sanitaria. Los científicos señalan que las propias directrices de la OMS muestran inconsistencias preocupantes en sus recomendaciones.

La inconsistencia identificada por los expertos radica en que mientras algunos documentos de la OMS reconocen la posible transmisión entre personas enfocándose solo en precauciones por gotitas y contacto, otros protocolos de desembarque incluyen medidas significativamente más rigurosas como el uso universal de respiradores, cuarentenas estrictas y optimización de ventilación. Esta divergencia sugiere una falta de cohesión en la estrategia global y plantea dudas sobre si las medidas iniciales fueron suficientemente preventivas. El brote en el crucero MV Hondius representa un caso de estudio crucial para reformular los estándares internacionales de respuesta ante patógenos con potencial de transmisión aérea.

Fuente: Infobae America — Ver nota original

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