Delcy Rodríguez, actual líder de la estructura de poder venezolana, realizó su primer viaje a Europa desde que asumió sus funciones, representando a Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya en relación al caso del Esequibo. Para esta visita a Países Bajos, obtuvo una autorización especial que le permitió ingresar a territorio neerlandés pese a las sanciones europeas que prohíben su tránsito por la Unión Europea, según confirmaron fuentes oficiales del tribunal internacional. Este desplazamiento constituye el tercer viaje internacional de Rodríguez en apenas cuatro meses de gestión, tras visitas previas a Granada y Barbados en el Caribe.
La comparecencia ante la Corte se enmarca en la disputa territorial sobre el Esequibo, una región de aproximadamente 159 mil kilómetros cuadrados que actualmente administra Guyana pero que Venezuela reclama históricamente. Durante su intervención, Rodríguez declaró que Venezuela no renunciará a sus derechos legítimos reconocidos en el Acuerdo de Ginebra, denunciando lo que calificó como pretensiones unilaterales y oportunistas de Guyana para redefinir la controversia.
La presencia de Rodríguez en La Haya generó movilizaciones de venezolanos que protestaron contra presuntas violaciones a derechos humanos en Venezuela. Entre las denuncias figuraba el fallecimiento de Víctor Hugo Quero, un prisionero cuya muerte en el centro de reclusión El Rodeo 1 fue informada recientemente. Estos actos de protesta reflejaron la tensión existente entre la representación diplomática y los sectores críticos con el actual gobierno venezolano.
Analistas políticos internacionales cuestionan la autenticidad de esta estrategia diplomática, considerándola un mecanismo de legitimación internacional. El politólogo Emmanuel Rincón señaló que existe cinismo en la posición actual, recordando que fue el propio chavismo el que históricamente dejó morir los reclamos sobre el Esequibo ante la Corte Internacional. Para Rincón, la gestión de Rodríguez se caracteriza por una presencia ilegítima con respaldo momentáneo de Washington, utilizando temas de soberanía territorial para obtener reconocimiento diplomático internacional.
Fuente: NTN24 — Ver nota original