La Fiscalía colombiana ha iniciado trámites formales para solicitar la extradición de tres personas señaladas de estar involucradas en la muerte de Yulixa Toloza, una mujer hallada sin vida este martes después de desaparecer hace varios días. Los implicados fueron ubicados y detenidos en ciudades venezolanas como Maracay, en el estado Aragua, y Portuguesa, gracias a una notificación azul de Interpol. La petición será presentada bajo los términos del Tratado Bolivariano de Extradición de 1911, evidenciando la gravedad que las autoridades colombianas le otorgan al caso.
Yulixa Toloza desapareció el 13 de mayo después de someterse a un procedimiento de lipólisis láser en un centro estético ubicado en el sur de Bogotá. Según las investigaciones, el establecimiento operaba sin permisos sanitarios ni habilitación oficial. Los medios colombianos han identificado entre los capturados a María Fernanda Delgado Hernández y Edinson José Torres Sarmiento, propietarios y administradores del centro estético Beauty Láser donde se realizó el procedimiento. El cuerpo de la mujer fue encontrado en una zona rural del municipio de Apulo, en el departamento de Cundinamarca, tras varias jornadas de búsqueda ejecutadas por la Policía Judicial y la Fiscalía.
Las autoridades han calificado este caso como un delito grave y no como una mala práctica médica. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, fue enfático al señalar que "a Yulixa la asesinaron" y afirmó que el caso "no fue una mala práctica médica, fue un asesinato". Esta declaración refleja la convicción de las autoridades sobre la intencionalidad criminal en los hechos. La Secretaría Distrital de Salud clausuró inmediatamente el establecimiento tras conocerse la desaparición de la mujer, iniciando investigaciones sobre sus operaciones ilegales.
Los tres detenidos permanecerán privados de la libertad mientras avanzan los trámites legales y diplomáticos necesarios para concretar su traslado a Colombia. El caso ha generado conmoción en el país y ha puesto en evidencia la operación de centros estéticos clandestinos que funcionan sin las regulaciones sanitarias requeridas. La cooperación entre las autoridades colombianas e Interpol permitió ubicar a los sospechosos, demostrando que la persecución criminal va más allá de las fronteras nacionales.
Fuente: La Patilla — Ver nota original