Larry Fink, máximo ejecutivo de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, expresó su optimismo respecto a las futuras inversiones en Venezuela tras los cambios políticos ocurridos a inicios de año. Durante un panel realizado en Nueva York, Fink afirmó que la nación suramericana podría «volver a su antiguo esplendor» y manifestó confianza en las oportunidades que representa el mercado venezolano para inversionistas globales que apuestan «masivamente» por los activos del país.
El Gobierno de Estados Unidos autorizó recientemente a Venezuela para contratar asesores especializados en una posible reestructuración de su deuda externa, decisión que ha generado expectativas en los mercados financieros internacionales. Esta medida coincide con el creciente interés de inversores institucionales, quienes han comenzado a canalizar «flujos significativos» hacia activos venezolanos, respondiendo al giro político y económico que experimenta la nación caribeña.
Fink enfatizó que América Latina se encuentra saliendo de un período de «tiempo perdido» caracterizado por inestabilidades políticas en varios países de la región. El ejecutivo destacó que la demanda mundial de infraestructura para Inteligencia Artificial beneficiará significativamente a las economías latinoamericanas con abundantes recursos energéticos, como energía solar e hidrocarburos, mercados donde la demanda crece más rápido que la oferta disponible.
La combinación de factores—autorización para reestructuración de deuda, cambios políticos positivos, creciente demanda de minerales críticos y energía—abre un nuevo capítulo para los mercados latinoamericanos, según analistas. Venezuela, en particular, se perfila como un destino de inversión renovado que atrae a grandes gestores de activos globales como BlackRock, que administra más de 65.7 mil millones de dólares en activos bajo gestión.
Fuente: Banca y Negocios — Ver nota original