El Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la Organización de las Naciones Unidas expresó este domingo su grave preocupación por la desaparición forzada de Víctor Hugo Quero Navas y su posterior fallecimiento bajo custodia en Venezuela. El organismo internacional instó al Gobierno venezolano a iniciar una investigación pronta, efectiva e independiente sobre los hechos que rodearon la muerte del ciudadano, con énfasis en pruebas forenses independientes, la adecuada identificación del cuerpo y su restitución digna a la familia.
Según la documentación que obra en poder de la ONU, Víctor Hugo Quero Navas fue detenido el 3 de enero de 2025 y recluido en el Internado Judicial Rodeo I. Tras su detención, los familiares acudieron reiterada y periódicamente ante distintas autoridades competentes para solicitar información sobre su paradero, sin obtener respuesta alguna ni acceso a comunicación con el detenido. El Grupo de Trabajo transmitió el caso al Gobierno de Venezuela el 31 de marzo de 2025 en el marco de su mandato humanitario, sin recibir respuesta de las autoridades venezolanas.
Las autoridades venezolanas informaron públicamente el 7 de mayo de 2026 que Quero Navas fue trasladado el 15 de julio de 2025 al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo, donde posteriormente falleció por insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar. Sin embargo, resulta profundamente preocupante que las autoridades no hayan proporcionado esta información a la familia sino meses después del fallecimiento, únicamente a través de un comunicado público, sin responder a las múltiples solicitudes de sus allegados.
La ONU subrayó que la tardanza en informar a la familia sobre el destino final de Víctor Hugo Quero Navas, a pesar de que las autoridades tenían conocimiento desde hace tiempo de la búsqueda emprendida por su madre a nivel nacional, constituye una violación de los derechos fundamentales de las personas desaparecidas. El organismo internacional reiteró que los familiares tienen derecho a conocer la verdad sobre la suerte y paradero de sus seres queridos, así como a acceso a justicia y reparación.
Fuente: La Patilla — Ver nota original