La Bolsa de Valores de Caracas (BVC) experimenta un resurgimiento sin precedentes tras más de una década de estancamiento prácticamente total. Según José Grasso Vecchio, presidente de la institución, al menos diez empresas venezolanas planean realizar ofertas públicas iniciales o secundarias en los próximos cuatro meses, mientras la propia bolsa lanzó recientemente una oferta de 2,6 millones de nuevas acciones. El mercado, que permanecía paralizado por la hiperinflación, los controles cambiarios y políticas restrictivas del gobierno, comienza a mostrar signos de recuperación acelerada con un interés empresarial notablemente elevado.
La actividad bursátil comenzó tímidamente a repuntar en 2025, pero experimentó un cambio significativo a partir de enero con la apertura económica impulsada por la cooperación entre la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la administración estadounidense de Donald Trump. Esta colaboración ha permitido aliviar restricciones sobre el país y fomentar inversiones en el sector energético, generando un ambiente de mayor confianza y oportunidades para empresas locales que buscan acceso al capital.
Los números respaldan esta recuperación notable. Los volúmenes operados crecieron un 30 por ciento en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período de 2025, mientras el índice bursátil de referencia avanzó casi 60 por ciento en dólares durante lo que va del año. Grasso Vecchio proyecta que los volúmenes negociados superen los 1.000 millones de dólares en 2026, la primera vez en casi dos décadas, pese a que aún persisten restricciones para inversores bancarios y extranjeros. La capitalización bursátil total ha alcanzado aproximadamente 20.000 millones de dólares, casi el doble del año anterior.
El desempeño del mercado es excepcional comparado con estándares regionales, cuadruplicando las ganancias de índices de acciones latinoamericanas en el mismo período. Empresas de sectores como cemento, fondos inmobiliarios y producción de ron registran retornos de tres dígitos. Actualmente cotizan menos de 40 empresas en la bolsa, significativamente menor a las casi 100 que operaban a fines de los años noventa, antes de la llegada de Hugo Chávez al poder. Los nuevos emisores aprovechan el interés creciente y las valuaciones relativamente altas, atrayendo fondos de inversión más pequeños interesados en participar de este mercado emergente.
Fuente: Banca Negocios — Ver nota original