Amnistía Internacional inauguró este lunes un encuentro de dos días en Caracas para reconocer la labor de expertos, organizaciones y activistas defensores de derechos humanos en Venezuela. El evento, liderado por Erika Guevara Rosas, directora senior global de Investigación, Campaña, Incidencia y Política de la organización internacional, busca promover una articulación estratégica entre diversos actores de la sociedad civil. Entre los participantes se encuentran representantes de organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos humanos, varios de ellos recientemente liberados tras cambios políticos recientes en el país.
Durante la inauguración, Guevara Rosas enfatizó la importancia de entrar en una nueva fase donde la defensa de los derechos humanos se articule de manera más estratégica, vinculada con la búsqueda de justicia y las condiciones necesarias para una transición política. Según la abogada, esta transición no puede ser únicamente política, sino que debe ser profundamente transformadora y garante de la no represión. Subrayó que Venezuela enfrenta "una oportunidad compleja, incierta, pero real" en este momento histórico.
La directora de Amnistía Internacional destacó que los pilares fundamentales de estos encuentros deben incluir la visión de futuro para el país. Enfatizó la necesidad de "presentar bases para un país donde los derechos humanos no sean una aspiración, sino una garantía real" para todos sus habitantes. Llamó a construir garantías concretas que protejan a los defensores de derechos humanos durante el proceso de transformación política.
El evento representa un espacio de diálogo entre organizaciones de derechos humanos, trabajadores de prensa, sindicalistas y activistas que buscan consensuar estrategias para asegurar que cualquier transición política en Venezuela incluya mecanismos de protección contra la represión. El objetivo es establecer condiciones que impidan detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y otros abusos que han caracterizado años anteriores en el país suramericano.
Fuente: La Patilla — Ver nota original