El gobierno chileno incrementó su propuesta de reajuste al salario mínimo, elevando la cifra inicial de $7.546 a $14.553 (USD 16), con lo que el nuevo piso salarial llegaría a $553.553 (USD 622). Esta decisión se produjo después de que la propuesta original fuera calificada como "miserable" por la oposición, mientras que el gobierno la defendía como "realista" en el contexto de una economía con señales de debilidad.
La iniciativa fue ingresada con suma urgencia a la Cámara de Diputados luego de que el Ejecutivo no llegara a acuerdo con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Aunque fue aprobada en general por la Comisión de Trabajo, el martes pasado el gobierno presentó una indicación para duplicar el monto del reajuste. El nuevo incremento comenzaría a regir de manera retroactiva desde el 1 de mayo, e incluye además un aumento automático programado para enero de 2027 que dependerá de la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor.
Desde La Moneda argumentan que el proyecto busca "mantener el poder adquisitivo de las familias" en un contexto donde la tasa de desempleo alcanzó el 8,9% entre enero y marzo, y se ha registrado un encarecimiento de costos laborales producto de la reducción de jornada laboral a 42 horas y la reforma de pensiones. Junto con el reajuste al sueldo mínimo, la propuesta contempla alzas en beneficios estatales como la Asignación Familiar y el Subsidio Único Familiar.
Sin embargo, la cifra presentada por el Ejecutivo dista considerablemente de lo solicitado por la CUT, que aboga por elevar el salario mínimo hasta los $637.700 (USD 717). Los dirigentes sindicales sostienen que los trabajadores han sufrido una pérdida significativa en su capacidad de compra, agravada por el alza del petróleo. El proyecto continuará su tramitación en la Cámara baja para posteriormente pasar al Senado, donde el foco de discusión será precisamente este nuevo incremento.
Fuente: Infobae — Ver nota original