La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), difundida por la Universidad Católica Andrés Bello, revela que más del 50% de la población venezolana vivió durante 2025 en condiciones de pobreza multidimensional, calculada a partir de indicadores como ingresos, empleo, vivienda, servicios, educación y salud. Aunque este porcentaje representa una disminución respecto al 57% registrado en 2024, sigue siendo alarmantemente elevado comparado con los niveles de hace una década, cuando apenas el 39% de los hogares se encontraba en esta situación.
La investigación, que analizó 11.352 hogares entre marzo y junio de 2025, también midió la pobreza monetaria, que alcanzó el 68,5% de los venezolanos, mientras que la pobreza extrema bajó de 36,5% a 31,7%, lo que significa que uno de cada tres hogares no tiene ingresos ni siquiera para satisfacer necesidades alimentarias básicas. Estos datos reflejan una ligera mejoría en comparación con años anteriores, pero permanecen muy por encima de los registros previos a 2014, cuando se desató la crisis económica del país.
Anitza Freitez, directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB y coordinadora del estudio, enfatizó que "decir que hay mejoras porque disminuyó la pobreza sería subestimar el estudio", advirtiendo que las otras dimensiones del bienestar poblacional no han mejorado significativamente. Señaló con preocupación que los servicios públicos, las condiciones de vivienda y el acceso a la educación continúan deteriorados, lo que demuestra que la supuesta mejoría es insuficiente para resolver los problemas estructurales de la sociedad venezolana.
Desde el inicio de la crisis en 2014, Venezuela experimentó ocho años consecutivos de recesión que resultaron en una pérdida del 80% de su producto interno bruto. Aunque el país entró en un ciclo de crecimiento económico desde 2022 tras la finalización de la hiperinflación en 2021, el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares desde entonces, equivalente a apenas 27 centavos de dólar al cambio actual, completado únicamente con bonificaciones estatales.
Fuente: La Patilla — Ver nota original