El presidente estadounidense Donald Trump se ha jactado públicamente de su elevada popularidad entre los venezolanos, llegando incluso a bromear sobre la posibilidad de candidatarse a la presidencia de Venezuela cuando expire su mandato. En una rueda de prensa, Trump afirmó que los venezolanos están felices porque perciben cambios significativos en su país tras su gestión. Esta confianza del mandatario refleja la expectativa que generó inicialmente su llegada al poder entre sectores de la población venezolana.
Sin embargo, los datos más recientes revelan un escenario completamente distinto al que Trump describe públicamente. Según el sondeo de opinión publicado por Meganálisis a principios de mayo, la popularidad del presidente estadounidense ha experimentado una caída dramática en Venezuela, pasando del 90% inmediatamente después de eventos políticos significativos a apenas un 40% con tendencia a continuar bajando. Este desplome de 50 puntos porcentuales en cuestión de semanas representa un giro radical en la percepción que los venezolanos tienen sobre la administración Trump.
Analistas atribuyen esta caída vertiginosa a múltiples factores que han decepcionado las expectativas de la población venezolana. Entre las causas principales se encuentran la ausencia de avances concretos en la democratización del país, el empeoramiento de la situación económica general, la persistencia de altos niveles de inflación y la desaceleración de las inversiones extranjeras. Adicionalmente, las promesas sobre que la venta de barriles de petróleo al gobierno estadounidense detendría la corrupción institucional en Petróleos de Venezuela no se han materializado, generando frustración entre ciudadanos que esperaban cambios transformadores.
De mantenerse esta tendencia, la hipotética candidatura presidencial de Trump en Venezuela estaría condenada al fracaso electoral. La expresión que utilizan los analistas políticos es reveladora: llegaría "detrás de la ambulancia", es decir, completamente alejado de los primeros lugares. Esta realidad contrasta sharply con la narrativa que el propio Trump ha construido sobre su apoyo en Venezuela, demostrando cómo las expectativas iniciales pueden desvanecerse rápidamente cuando los resultados no cumplen con las promesas.
Fuente: La Patilla — Ver nota original