Una joya no necesita explicación. Se sostiene sola, bajo la luz, y habla por sí misma.Eso ocurrió en la terraza del Hotel Cayena, en Caracas, cuando Damiani desplegó sus colecciones ante un grupo selecto de Caracas. Piezas de oro blanco con diamantes, gemas de color que concentran décadas de maestría artesanal italiana y una cruz diseñada en homenaje a Venezuela. Había brillo. Mucho, y alrededor de ese brillo, una conversación sobre algo que este país lleva años necesitando escuchar: que su mercado importa.La marca exhibió lo mejor de su catálogoPiezas únicas llegaron a VenezuelaEl mercado en el país sigue activo, según DamianiValenza, 1924 Damiani nació en Valenza, al norte de Italia, en 1924, de la mano de Enrico Damiani, en el corazón del barrio italiano conocido mundialmente por la calidad de su orfebrería.Valenza es un pueblo de 25.000 habitantes y todos son artesanos orfebres, dedicados al diseño y la manufactura de alta joyería.Allí, en ese entorno donde el oficio se respira desde niño, Enrico Damiani construyó una casa que tres generaciones después sigue en manos de la misma familia. Sus nietos Guido, Silvia y Giorgio están hoy al frente, y toda la dirección de la firma queda en familia, algo singular en una industria que tiende a la corporativización.La marca acumula 22 Oscares de la joyería y colecciones que viajan por el mundo. Ese legado llegó a Venezuela hace dos años. Silenciosamente. A través de una joyería que también lleva décadas construyendo lo suyo.Valentino Maria Baiardi y Julien Kozlowskyj, representantes de Damiani, a los extremos de la foto y Álvaro y Alexandra Bartoloni, de AG Joyería, en el centro | Foto Karem GonzálezAG Joyería, el puente Con más de siete décadas de trayectoria, AG Joyería opera hoy bajo el liderazgo de Álvaro y Alexandra Bartoloni.La casa tiene presencia en Caracas y Barquisimeto, y funciona como intermediario calificado entre las grandes firmas europeas de alta joyería y un consumidor venezolano que, según los propios representantes de Damiani, sabe exactamente lo que quiere.La relación entre ambas casas nació de la confianza. Del tipo que se construye en el tiempo y que convierte a un distribuidor en socio estratégico.Un siglo de Damiani, dos años en Venezuela y una visión de largo plazo | Foto Karem GonzálezJulien Kozlowskyj, representante del Grupo Damiani, señala que "Venezuela tiene una sensibilidad interesante al momento de comprar joyas. Siempre fue uno de los mercados más importantes a nivel de lujo. En el país hay conocimiento sobre todo el mercado; la gente sabe lo que quiere y lo adquiere".Esa lectura es la observación de alguien que lleva dos años viendo cómo responde este mercado."Venezuela, un país muy noble. En algún momento hubo mucho poder adquisitivo, y familias y culturas de todo el mundo llegaron y han seguido naciendo generaciones con las mismas culturas. Aquí siempre ha existido un público con un espectacular gusto europeo y eso es lo que ha mantenido que nuestros clientes sean p
Fuente: El Nacional — Ver nota original