La producción de crudo de Venezuela registró un crecimiento del 3,7 por ciento en abril respecto a marzo, alcanzando un promedio de 1.136.000 barriles por día, según datos oficiales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Este aumento representa el tercer mes consecutivo de crecimiento en la extracción petrolera del país suramericano, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
En lo que va de 2026, la producción venezolana ha acumulado un incremento del 22,9 por ciento desde enero, cuando registraba 924.000 barriles diarios. Este repunte coincide con cambios políticos significativos, incluida la captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de autoridades estadounidenses, y posteriores reformas legislativas orientadas a atraer inversión extranjera en el sector energético.
La reforma de la ley de hidrocarburos, impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y aprobada por el Parlamento controlado por el chavismo, busca incentivar la inversión foránea en el sector petrolero. En febrero, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, viajó a Caracas para establecer una asociación energética a largo plazo con la administración venezolana, consolidando los acercamientos bilaterales en materia energética.
A pesar de los avances en producción, trabajadores y sindicalistas venezolanos han desarrollado una agenda de protestas durante el año para denunciar la persistencia de la crisis salarial. Estas manifestaciones continuaron incluso después del anuncio reciente de la mandataria encargada sobre incrementos en bonificaciones, aunque estas no alcanzan el nivel del sueldo mínimo mensual que demandan los trabajadores.
Fuente: La Patilla — Ver nota original