Venezuela identifica nuevo mosquito transmisor de malaria

Científicos venezolanos han detectado en el municipio Sifontes del estado Bolívar la presencia del mosquito Nyssorhynchus rondoniensis, un vector eficiente capaz de transmitir el parásito Plasmodium falciparum, causante de la malaria más agresiva a nivel mundial. Este hallazgo representa un desafío sanitario adicional en una de las zonas con mayor incidencia de malaria en Venezuela, donde la actividad minera ha intensificado la propagación de la enfermedad. Según María Eugenia Grillet, bióloga coordinadora de la investigación, es posible que este mosquito haya estado presente en la región durante años, alimentándose principalmente de sangre animal, pero no había sido correctamente identificado hasta ahora gracias al uso de técnicas moleculares avanzadas.

El mosquito Nyssorhynchus rondoniensis había sido registrado previamente solo en el oeste de Brasil, específicamente en los estados de Acre y Rondônia, donde fue descubierto por primera vez en 2022 por científicos brasileños. Su aparición en Venezuela marca la primera detección de esta especie fuera del territorio brasileño, ampliando el área geográfica de distribución conocida del vector. El descubrimiento fue realizado de manera casual durante investigaciones sobre la población del mosquito Anopheles darlingi, el principal vector de malaria en el continente americano, y su relación con los cambios del paisaje en las zonas mineras.

Aunque el hallazgo podría parecer alarmante, los investigadores subrayan que menos del 1% de los mosquitos detectados en la zona está infectado con Plasmodium falciparum, lo que reduce significativamente el riesgo inmediato de transmisión masiva. Sin embargo, la presencia de este nuevo vector en territorios ya afectados por malaria complica la situación epidemiológica, especialmente en comunidades indígenas como San Miguel de Betania, donde residentes han sufrido múltiples infecciones. Casos documentados muestran niños con hasta ocho episodios de malaria y adultos con quince infecciones, evidenciando la carga que representa la enfermedad en estas poblaciones vulnerables.

El descubrimiento enfatiza la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y el control de vectores en las zonas mineras de Bolívar. Los expertos advierten sobre la importancia de implementar estrategias más robustas de monitoreo molecular para identificar correctamente las especies de mosquitos y sus tasas de infección. La combinación de actividad minera intensiva, deforestación y presencia de múltiples vectores de malaria crea un panorama de riesgo sanitario complejo que requiere respuestas integrales y sostenidas para proteger a las comunidades afectadas.

Fuente: La Patilla — Ver nota original

Related Articles

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore
Salir de la versión móvil