Taipei reafirmó su compromiso de fortalecer la cooperación con Estados Unidos para preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, en medio de una intensificación de la presión militar y diplomática ejercida por China. El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés destacó que la política de defensa de la isla se orienta a construir una capacidad de disuasión efectiva y demostrar ante la comunidad internacional la determinación de Taiwán de defender su soberanía e integridad territorial.
El Parlamento de Taiwán aprobó esta semana un presupuesto suplementario para financiar nuevas compras de equipos militares a Estados Unidos por un monto conjunto de 24.800 millones de dólares. Este presupuesto cubre dos bloques principales: una partida de 9.600 millones de dólares destinada a ventas de armas ya autorizadas por Washington en diciembre pasado, y un segundo paquete estimado en 15.300 millones de dólares cuya aprobación definitiva se espera próximamente. El monto total representa una cifra sensiblemente inferior al proyecto inicial que ascendía a aproximadamente 40.000 millones de dólares.
Entre los armamentos más destacados se encuentran 111 sistemas HIMARS de artillería pesada y 504 misiles tácticos ATACMS, ambos con un alcance de 300 kilómetros. Estos sistemas se desplegarán de forma anticipada en las islas de Penghu y Dongyin, permitiendo forzar a las fuerzas chinas a retirarse más de 100 kilómetros de la costa taiwanesa. La estrategia busca establecer zonas de defensa que el Ejército Popular de Liberación de China no podría penetrar sin exponerse a una respuesta inmediata.
El gobierno taiwanés ha enfatizado que fortalecer sus capacidades defensivas es central para mantener la prosperidad alcanzada y consolidar su posición como actor estratégico en la Primera Cadena de Islas, consolidándose como motor clave del crecimiento económico global. Esta reafirmación de la cooperación bilaterales refleja la determinación de ambas naciones de asegurar la estabilidad en una de las regiones geopolíticamente más sensibles del mundo.
Fuente: Infobae — Ver nota original