La Corte Suprema de Estados Unidos ha decidido mantener temporalmente en suspenso una sentencia que prohibía la prescripción telemática de mifepristona, la píldora abortiva más utilizada en interrupciones de embarazo. Los nueve magistrados del tribunal suspendieron el 4 de mayo la aplicación de un fallo del tribunal de apelaciones de Nueva Orleans, otorgándose a sí mismos un plazo adicional para analizar en profundidad esta práctica médica que ha contado con respaldo de la agencia reguladora de medicamentos estadounidense (FDA) desde 2023.
Esta decisión llega más de dos años después de que el mismo Supremo permitiera el acceso a la mifepristona, en un contexto marcado por la anulación en junio de 2022 de la sentencia histórica Roe contra Wade. Aquel fallo acabó con la protección federal al derecho al aborto, devolviendo a los estados la potestad de legislar sobre la materia. Desde entonces, 13 estados han prohibido completamente el aborto en sus territorios, mientras que 28 tienen restricciones basadas en trimestres de gestación.
La prohibición de Roe contra Wade ha generado un mapa legal complejo y fragmentado. En los 14 territorios con veto total al aborto, la restricción se extiende también a la mifepristona, creando un panorama difícil de navegar para pacientes y médicos. Esta situación ha impulsado significativamente el recurso a la telemedicina, especialmente para personas que residen en estados con prohibiciones o restricciones severas al aborto.
Según datos del Instituto Guttmacher, aproximadamente el 63% de las interrupciones de embarazo en Estados Unidos se realiza mediante medicamentos, y la Sociedad de Planificación Familiar estima que hasta uno de cada cuatro abortos se lleva a cabo sin visita presencial al médico. La mitad de estos casos corresponde a residentes en estados con prohibiciones o fuertes limitaciones, consolidando el uso de envíos por correo de mifepristona y misoprostol como práctica extendida.
Fuente: El Pais — Ver nota original