La economía de Venezuela registró un crecimiento del 2,51% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, según cifras oficiales divulgadas por el Banco Central de Venezuela (BCV). Este resultado es particularmente notable considerando que la actividad petrolera experimentó una contracción del 2,12% en el mismo período. El crecimiento fue impulsado principalmente por el sector no petrolero, que expandió su actividad en un 3,11%, demostrando la diversificación gradual de la economía venezolana más allá de la dependencia del petróleo.
Los primeros tres meses del año estuvieron marcados por un conjunto de reformas económicas y una apertura a la inversión privada y extranjera, cambios que se produjeron tras los acercamientos diplomáticos del régimen con Estados Unidos. Este período también fue testigo de importantes movimientos sociales, con manifestaciones de diversos sectores reclamando mejoras salariales tras cuatro años sin incrementos en el salario mínimo, el cual actualmente equivale a 24 centavos de dólar mensuales. Los trabajadores continúan expresando preocupación por la crisis salarial, argumentando que los recientes anuncios de aumentos de 240 dólares corresponden a bonificaciones que no impactan los beneficios laborales tradicionales.
En términos sectoriales, el crecimiento no fue homogéneo. Las actividades financieras y de seguros lideraron con un incremento del 13,46%, seguidas por el comercio y reparación de vehículos con un 8,67%. Sin embargo, la construcción experimentó una contracción significativa del 18,3%, mientras que el sector de electricidad y agua se contrajo un 0,99%. Adicionalmente, el sector público registró una caída del 0,68%, mientras que el sector privado mostró un desempeño positivo con un crecimiento del 3,52%.
Mirando hacia el futuro, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo proyecta que la economía venezolana crecerá un 7,4% en 2026 respecto a 2025, con una inflación estimada en 271,6%. Estas proyecciones incluyen un crecimiento esperado del 11,5% en la actividad petrolera, con una producción de crudo proyectada en 1.211.000 barriles diarios, representando un incremento del 12% respecto a los 1.081.000 barriles diarios promedios de 2025. El organismo internacional también estima un crecimiento del PIB no petrolero del 6,9% para el año en curso.
Fuente: La Patilla — Ver nota original