María Corina Machado, líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, expresó su agradecimiento al secretario general de la OEA, Albert Ramdin, por su llamado público a favor de la liberación de los presos políticos en Venezuela. A través de su cuenta en X, Machado enfatizó que el desmantelamiento de la represión es fundamental para alcanzar una genuina transición hacia la democracia y la libertad en el país. Según datos de la ONG Foro Penal, actualmente hay 454 personas detenidas por razones políticas en Venezuela, cifra que refleja la magnitud de la crisis de derechos humanos en la nación caribeña.
Machado exigió la liberación inmediata de más de 500 presos políticos, civiles y militares que permanecen bajo custodia del régimen. La opositora demandó garantizar la libertad plena y sin restricciones de cada ciudadano que fue "secuestrado por razones políticas". Su posición se alinea con las denuncias presentadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ante la OEA, que ha reclamado repetidamente la liberación inmediata de los detenidos por motivos políticos.
La secretaria ejecutiva de la CIDH, Tania Reneaum, subrayó ante el Consejo Permanente de la OEA que la privación arbitraria de libertad por razones políticas constituye una de las violaciones más graves del Estado de derecho en Venezuela. Reneaum advirtió que aunque la ley de amnistía aprobada en febrero excluye formalmente violaciones graves de derechos humanos, contiene artículos que podrían utilizarse contra opositores. Según su reporte, pese a que las autoridades reportan más de 8.000 beneficiarios de la amnistía, solo 186 personas obtuvieron libertad plena y 554 permanecen bajo medidas cautelares, situación que Reneaum calificó como "libertad vigilada".
Albert Ramdin instó a las autoridades venezolanas a acelerar la liberación incondicional de todas las personas detenidas por sus posiciones políticas, argumentando que estas detenciones representan un obstáculo para la estabilidad democrática y el progreso regional. La presión internacional de organismos como la OEA y la CIDH busca visibilizar la crisis humanitaria en Venezuela y obligar al gobierno a cumplir con estándares internacionales de derechos humanos. La comunidad internacional continúa monitoreando la situación de los presos políticos como indicador clave del respeto a la democracia en el país.
Fuente: Infobae — Ver nota original