Los pupitres vacíos de La Guaira, por Nelson Oyarzábal | TalCual

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Los pupitres vacíos de La Guaira, por Nelson Oyarzábal Opinión TalCual octubre 7, 2026 Volver a clases en La Guaira, tras el doblete sísmico y un difuso período vacacional, está marcado por la ausencia, la tristeza y la desolación. Las escuelas no son ni serán las mismas: las grietas estructurales de las edificaciones que lograron mantenerse en pie resultan imposibles de ocultar, pero pesan aún más las grietas sembradas […] Volver a clases en La Guaira, tras el doblete sísmico y un difuso período vacacional, está marcado por la ausencia, la tristeza y la desolación. Las escuelas no son ni serán las mismas: las grietas estructurales de las edificaciones que lograron mantenerse en pie resultan imposibles de ocultar, pero pesan aún más las grietas sembradas en la memoria y en el sentir de quienes habitan y sostienen esos espacios de formación ciudadana. Hasta el último momento se mantuvo en reserva la nómina oficial de fallecidos en cada institución escolar y liceo; por ello, aquel primer día no fue solo una jornada de reinicio, sino la confirmación –silenciosa y a la vez ensordecedora– de que numerosos integrantes de la comunidad educativa (estudiantes, padres, maestros, personal administrativo y obrero) ya no se encontraban en este plano. Un dolor suspendido en el tiempo comenzó a fluir como manifestación de un duelo que exige abrir cauces para la contención y la sanación. En ese contexto, el acto de pasar lista –ritual fundamental de la cultura escolar– dejó de ser un mero control de asistencia para convertirse en la verificación trágica de que varios niños y niñas, junto a sus familias, habían partido definitivamente. Y como compendio de este doloroso cuadro, la profesora de Castellano y Literatura Madeleine Cova señaló, días después del sismo, que habían fallecido alrededor de 200 alumnos en las dos instituciones donde ejerce su rol como docente. Otro escenario de elevada carga psicoemocional se vivió en las asambleas escolares de inicio de año escolar. A los docentes, les correspondió, al igual que a los niños en su primer día constatar la silla vacía de los miembros de la comunidad educativa que participaban en esta instancia de gestión y organización escolar. Frente a una pérdida de semejante magnitud, los talleres de primeros auxilios psicológicos impartidos en algunas instituciones resultan paliativos insuficientes para procesar un duelo de dimensiones gigantescas y desproporcionadas nunca antes visto. En medio de esta emergencia social y educativa, surgen como faros luminosos las «escuelitas espontáneas», creadas pocos días después del sismo en diversos puntos de La Guaira. Urimare es el nombre de la primera de ellas, impulsada por la maestra jubilada y paciente oncológica Jazmín Ramírez, cuyo ejemplo ha inspirado a otros educadores de la región. Sin más recursos que la voluntad, la mística y la vocación, estas microiniciativas ciudadanas encarnan el rostro más humano de la solidaridad y la ética docente. En momentos de extrema vulnerabilidad, representan una respuesta oportuna, digna y llena de esperanza viva. De tal manera, la escuela por su carácter comunitario, familiar y socialmente diverso, se convierte en el espejo más claro de las secuelas psicosociales y culturales de la tragedia, y a su vez, ella representa el espacio prioritario para recomponer los lazos afectivos y promover nuevos canales de integración dentro de estas nuevas circunstancias y realidades. Apostar pues, por el respaldo integral a las escuelas de La Guaira –tanto a las escuelas institucionalizadas como a los espacios alternativos de reciente creación– constituye una prioridad urgente y la vía más expedita para sobrellevar la crisis socioemocional y reconstruir las condiciones de vida de la población afectada. Esta aspiración pasa por reconocer el compromiso y el desprendimiento de los maestros que pese a los miserables sueldos que reciben y aun siendo víctimas-damnificados del doblete sísmico, siguen de pie y dando lo mejor de sí por nuestros

Fuente: Tal Cual — Ver nota original

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