Liberados tras 23 años tres policías venezolanos acusados sin pruebas

Hector Rovaín, Luis Molina y Erasmo Bolívar, tres oficiales de la Policía Metropolitana de Caracas, han sido liberados tras cumplir 23 años de prisión. Los tres fueron acusados, sin pruebas concretas, de participar en dos de las 19 muertes ocurridas el 11 de abril de 2002, cuando una protesta opositora intentó llegar al palacio de Miraflores y fue repelida a tiros. Ese mismo día se produjo el golpe de Estado contra Hugo Chávez, quien regresó al poder 48 horas después. Los tres policías se convirtieron en los presos políticos más antiguos de Venezuela, marcando el inicio de la represión durante la revolución bolivariana.

La vida personal de estos hombres quedó congelada en el tiempo durante sus dos décadas y media de encarcelamiento. Rovaín entró a la cárcel a los 34 años y sale a los 57, sin poder asistir al funeral de sus padres. Luis Molina dejó a su hija como una bebé de tres años y ahora se encontrará con una mujer casada y un nieto que nunca conoció. Erasmo Bolívar, al igual que sus compañeros, pasó 23 Navidades separado de su familia, sin poder abrazarlos. Todos ellos pasaron gran parte de su condena en una institución militar, pero hace cinco años fueron trasladados a una cárcel en el estado Lara, a más de 300 kilómetros de sus hogares en Caracas y La Guaira, dificultando enormemente las visitas familiares.

La liberación de estos tres policías se concretó mediante medidas humanitarias en la noche del martes, anunciada previamente por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, quien indicó que alrededor de 300 personas más serían liberadas por la misma vía. Resulta significativo que la amnistía les había sido negada en dos ocasiones anteriores: primero en 2007 bajo el gobierno de Hugo Chávez y nuevamente en 2026 bajo Delcy Rodríguez. El proceso judicial que los condenó estuvo plagado de irregularidades, incluyendo el hecho de que el caso fue radicado en el estado Aragua a pesar de que los hechos ocurrieron en Caracas.

La liberación fue documentada en un video donde los tres aparecen arrodillados besando el suelo a la entrada del penal, vistiendo sus uniformes de prisioneros y cargando una bolsa con sus pocas pertenencias. Al salir, Erasmo Bolívar expresó su gratitud: "Me faltarían palabras para expresar todo lo que vivimos allí adentro, pero lo más importante es dar las gracias a todas esas personas que estuvieron pendientes de nuestro caso y que nunca nos olvidaron". Este jueves deberán presentarse ante el tribunal para conocer las condiciones de su libertad condicional.

Fuente: El Pais — Ver nota original

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