Feliciano Reyna, destacado defensor de Derechos Humanos y fundador de la ONG Acción Solidaria, decidió sumarse al Programa para la Paz y Convivencia Democrática instalado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez el pasado 23 de enero. Esta decisión ha generado polémica en sectores de la sociedad civil que cuestionan la efectividad del programa para avanzar hacia una transición democrática en Venezuela. Sin embargo, Reyna ha mantenido su postura argumentando que ve en esta iniciativa una oportunidad concreta para impulsar cambios hacia la democracia en el país.
En una entrevista, Reyna explicó que recibió la invitación a través de Ana María Sanjuán, recientemente designada ministra de Educación Superior, y del profesor de Ciencia Política Michael Penfold. Según el activista, le pareció relevante aceptar porque consideró que era un espacio donde podía aportar temas de importancia personal y colectiva para Venezuela. La invitación no partió de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, aunque Reyna mantiene una relación de trato respetuoso con él desde hace varios años.
La relación entre Reyna y Jorge Rodríguez se remonta a 2020, durante la pandemia de COVID-19, cuando el activista contactó al entonces funcionario para gestionar casos de personas presas con problemas graves de salud. Reyna utilizó esos primeros contactos virtuales como puente para incidir en la situación de detenidos con complicaciones sanitarias en instalaciones como El Helicoide y la cárcel militar de Ramo Verde. Desde entonces han mantenido una interlocución basada en el respeto mutuo y la búsqueda de soluciones en temas de interés común.
A pesar de las críticas de diversos sectores, Reyna defiende su participación en el programa subrayando que en el contexto actual de Venezuela es fundamental no desaprovechar ninguna posibilidad para facilitar la transición hacia la democracia. El activista sostiene que su experiencia de décadas trabajando en defensa de derechos humanos le permite evaluar cuándo existen espacios viables para el cambio, independientemente de las críticas que enfrente. Para Reyna, la participación en iniciativas de paz y convivencia representa una responsabilidad ética con los venezolanos que reclaman transformaciones democráticas.
Fuente: Infobae — Ver nota original