El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció la muerte de al menos 15 reclusos en las cárceles venezolanas entre abril y mayo de 2026, exigiendo la destitución inmediata del ministro de Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa. La organización defensora de derechos humanos alertó que la crisis penitenciaria se agrava cada día con hacinamiento, retardo procesal, traslados arbitrarios, enfermedades y ausencia total de garantías para la vida e integridad de las personas privadas de libertad en el país.
Los escándalos se han multiplicado bajo la gestión de García Zerpa. El 21 de abril, el ministerio reportó un supuesto motín en la cárcel de Yare III que resultó en cinco muertes, describiéndola como un establecimiento de máxima seguridad para líderes delictivos. Sin embargo, el abogado y defensor de derechos humanos Eduardo Torres rebatió la versión oficial, asegurando que en esas instalaciones se aplican torturas a los detenidos y que las requisas son permanentes, con tan escasas posesiones que los presos ni siquiera tienen cortauñas.
La situación se intensificó el 7 de mayo cuando el ministerio anunció con diez meses de retraso la muerte del preso político Víctor Quero Navas, ocurrida el 24 de julio de 2025. Las autoridades argumentaron que Quero Navas no había suministrado datos sobre vínculos familiares y que ningún familiar se presentó a solicitar visita, a pesar de que su madre, Carmen Navas de 81 años, acudió a distintas instituciones buscando información sobre su hijo.
El martes 12 de mayo, el Observatorio registró la muerte por tuberculosis de Willian Jonás Colina Delgado, de 59 años, en una cárcel del estado Lara. El organismo enfatizó que el Estado venezolano ha fallado sistemáticamente en su obligación de suministrar tratamientos médicos adecuados y oportunos, transfiriendo de facto la responsabilidad de atención a otros actores, lo que constituye un doble castigo para los privados de libertad.
Fuente: La Patilla — Ver nota original