La Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida (Encovi) 2025 de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) reveló una disminución significativa en los niveles de pobreza en Venezuela en comparación con los años de mayor contracción económica. Según el estudio presentado este jueves en Caracas, la pobreza total en hogares se ubicó en 76,5% en 2025, mientras que la pobreza extrema alcanzó 38,5%. Aunque estas cifras reflejan una mejoría respecto a 2021, cuando la pobreza total llegó a 94,5% y la extrema a 76,6%, todavía muestran que una parte significativa de la población no cuenta con ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas.
La investigación atribuyó esta reducción tanto en la pobreza como en los niveles de desigualdad a una cierta recuperación de los ingresos y a la desaceleración de la inflación tras el desmontaje parcial de los controles económicos. Sin embargo, la profesora Anitza Freitez, coordinadora de la Encovi, destacó que pese a la tendencia a la baja, al menos uno de cada tres hogares no tiene los ingresos suficientes para cubrir sus necesidades alimentarias. El Índice de Pobreza Multidimensional se ubicó en 55%, una reducción frente al pico alcanzado en 2019-2021, aunque todavía distante de los niveles previos a la crisis económica.
Más allá de los ingresos, el informe subrayó que los servicios públicos, la vivienda y la educación han ganado peso dentro de las privaciones que enfrentan los hogares venezolanos. Las fallas estructurales en servicios básicos y el deterioro del sistema educativo limitan las posibilidades de movilidad social y recuperación sostenida de las familias más vulnerables. El peso de la variable ingresos va disminuyendo en la determinación de la pobreza multidimensional, mientras que las condiciones de vivienda y servicios adquieren mayor relevancia en la medición de la pobreza estructural.
Pese a la disminución de la pobreza monetaria, la crisis educativa continúa profundizándose de manera alarmante en el país. La cobertura educativa de la población de entre 3 y 24 años se ubicó en 64%, todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia. El informe estimó que alrededor de 1,2 millones de niños, niñas y adolescentes permanecen fuera del sistema educativo, mientras que las metas de universalización escolar previstas en la Agenda 2030 lucen difíciles de alcanzar con las tendencias actuales.
Fuente: El Nacional — Ver nota original