La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 revela una situación crítica para la población venezolana, con cifras alarmantes que reflejan el deterioro económico del país. Según Anitza Freitez, coordinadora de la encuesta y directora del IIES-UCAB, el 68% de los hogares venezolanos se encuentra en situación de pobreza, mientras que el 32% vive en pobreza extrema. Estos datos ponen de manifiesto la magnitud de la crisis que afecta a millones de familias en la nación caribeña.
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la incapacidad de los hogares más pobres para satisfacer necesidades básicas. La investigadora alertó que en 1 de cada 3 hogares los ingresos resultan insuficientes incluso para cubrir la alimentación, situación que refleja el grave deterioro de las condiciones de vida. Freitez también señaló que los hogares en pobreza extrema presentan mayores índices reproductivos, lo que agrava aún más el impacto de la crisis en las mediciones de pobreza basadas en población. Esta característica revela cómo la pobreza se perpetúa de generación en generación en los sectores más vulnerables.
Aunque Freitez destacó que los niveles de pobreza extrema han disminuido desde 2021, advirtió que la recuperación sigue siendo insuficiente para millones de venezolanos. La pobreza multidimensional se mantiene alrededor del 55%, una cifra que experimentó un aumento durante la pandemia y no ha logrado revertirse significativamente. Adicionalmente, el gobierno continúa aplicando una política centrada en bonos cuyo valor promedio ha disminuido levemente, y los hogares en pobreza extrema reciben apenas la mitad del monto que perciben los hogares no pobres.
La Encovi 2025 también evidencia que el 88% de los venezolanos recibe cajas CLAP, aunque esta cifra representa una disminución respecto al año anterior. La recesión económica, la hiperinflación y el colapso de los servicios básicos han sido factores determinantes en el empobrecimiento de la mayoría de la población durante los últimos años. A pesar de algunos ajustes en los controles económicos que han contribuido a reducir la inflación, la recuperación sigue siendo demasiado lenta para revertir el daño causado a la estructura social y económica del país.
Fuente: La Patilla — Ver nota original